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La historia nos acerca a madre de José Martí

Publicación: 19 Jul, 2024

Categorías: Isla de la Juventud

Esta crónica recuerda a quien fue sencillamente una madre.  La que fundó una familia con el valenciano Don Mariano Martí Navarro y se dedicó a cuidar y proteger con verdadero tesón la prole numerosa que procrearon.

Su nombre fue Leonor Pérez; y dio a luz a José Julián Martí Pérez, su primer hijo, en la habanera calle Paula. Quizás nunca pensó en los azares de vida futura cuando aún era una niña, allá, en su natal Santa Cruz de Tenerife, en Islas Canarias, donde había nacido el 17 de diciembre de 1828.

En su juventud, hermosa y alegre, viajó con sus padres a La Habana en busca de mejores condiciones de vida. Aquí la esperaban el matrimonio y la estrechez económica como único amparo para sus ocho hijos.

Aquí, Pepe, su hijo mayor, se hizo rebelde y antimperialista: Le costó la libertad y las tardes apacibles junto a Leonor, la madre con la que siempre fue amoroso y justo.

Primero fue a las Canteras de San Lázaro: “Mírame, madre, y por tu amor no llores, si esclavo de mi edad y mis doctrinas, tu mártir corazón llené de espinas, piensa que nacen, entre espinas, flores”, le escribió, adolorido del cuerpo y del alma, y ella leyó y empezó a llorar para siempre… Después su Pepe amado vino a Isla de Pinos, traído por la súplica maternal traducida por Don Mariano a su amigo Sardá. Aquí, entre la brisa del Abra, encontró manos sanadoras; y acaso Martí las comparó con las de quien le había dado la vida…

Ella olvidó los tiempos en que era joven y bella y echaba a volar su risa cantarina al viento de su Tenerife natal, con la muerte de tres de sus hijas, después la de Don Mariano, y más tarde la de Pepe, cuando ya había comprendido su grandeza de su primer vástago y único varón.

Doña Leonor sobrevivió casi 14 años a su hijo José Martí. Cuentan que se deshizo de algunos recuerdos porque España “era inclemente” … Vivió los tiempos de la República mediatizada, y sufrió la pérdida de varios de sus nietos. Dicen que por eso estuvo años sin ver el cielo.  Con su paso tranquilo, Doña Leonor esperó despedirse de la vida junto a su hija Amelia. Ocurrió un día como hoy, hace 117 años, y la recordamos como la madre de firme carácter, amorosa y consagrada, que con su protección no pudo evitar que su José Martí se convirtiera en El Más Universal de los Cubanos.

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