Desde hace un buen tiempo en el hogar de la pinera Aleyda Montes de Oca se sumó un miembro más, una tortuga que su especie se nombra Morrocoy y es oriunda de Venezuela, desde donde se trajo a Cuba siendo muy pequeña.
Su dueña, a quien conoce muy bien, alega que es enorme y pesa muchísimo, pero es bella y muy inteligente, es de hábito muy andariego. Camina constantemente y tiene sus horarios de comida. Mi esposo le dice la niña. Es a quien más reconoce.

Esta pinera que aprecia mucho a su Morrocoy dijo que lo que más come es vegetal, la hierba del patio, platanito, guayaba, frutas, o pan. Y rara vez, bueno, los veterinarios dicen que muy pocas veces se le puede dar proteína, algún pedacito de pollo. Pero todos los días ella viene del fondo del patio después de desandar y de comer hierba para que le den comida y toma muchísima agua en un pozuelo.
Aleyda explica que ella busca la manera de que usted sepa que necesita que le alimenten. Y es un animal muy noble, no hace ruido, no molesta. Solo hace más bella la vida porque realmente es impresionante observarla.

Sus colores, sobre todo el de la cabeza, y de las patas delanteras es muy peculiar, es un animal bonito y es poco común verlo en las casas, pero se adaptó a los animales y como hay patio podemos tenerla. Esta especie es muy fuerte y vive muchos años. Aleyda explicó que cuando cumplió misión en Venezuela las veía enormes, del tamaño de un bloque de construcción.
Sobre este Morrocoy, ya adaptado a suelo pinero, a una familia que la atiende, precisa que sale por la mañana temprano a caminar todo el patio, que es hembra y ha puesto huevos. Que disfruta ver como saca la cabeza y responde de una manera u otra a lo que uno le dice. Incluso te dice también lo que no le gusta comer.

Por ejemplo hay frutas que le gustan más, el mango le encanta y el plátano su preferido, que no siempre tenemos y ya se adaptó incluso a comer pan.




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