Es 24 de marzo, día del veterinario, día de esas personas que son como ángeles, porque atienden, curan, sanan, salvan a esos seres que no hablan, solo a veces con su mirada, que no pueden decir lo que sienten, no pueden decir qué quieren. Y están, entonces, los veterinarios para no adivinar, sino sentir desde el fondo de su corazón y de los conocimientos que tienen y que pueden hacer por los animales. Y yo estoy conversando ahora con un grupo de futuros veterinarios y con su profesor.
Estoy en la calle 39 A, en una clínica que conoce en Nueva Gerona, porque vienen con el doctor Norlis a atender sus animales. Voy a estar conversando primero con un joven estudiante de primer año de veterinaria. ¿Por qué elegiste la veterinaria como proyecto de vida? Porque me he quedado mucho con animales y me encanta saber la vida a los animalitos. ¿Cómo te ves como futuro veterinario? Pienso abrir mi clínica veterinaria cuando termine la carrera y pienso también coger la universidad para ya hacerme un médico veterinario. El profesor, el doctor Norlis, ¿qué siente que te está aportando? Mucho conocimiento. He estado en la práctica, he visto operaciones, he vacunado perros. Siento mi experiencia ha sido muy buena.

Yo voy a estar conversando ahora con una muchacha que en los ojos se le ven que es una veterinaria de corazón, que le gusta mucho lo que hace. ¿No es así? Sí, así es. Y tu nombre Amanda Reyes Pupo. ¿En qué año estás?. En primer año en el IPA Cuba Corea. ¿Cómo te sientes aquí en la clínica? Muy bien. La verdad, me encanta todo lo que hay aquí. Me encanta como vienen los perritos y hay que buscarle a ver qué sienten. Me encanta todo eso. ¿Esto ha afianzado tu vocación como veterinaria? Sí, claro. Mucho. ¿Cómo crees tú que debo ser un veterinario? Bueno, primeramente debe tener el amor por la profesión que tiene y después mucho conocimiento.
Tiene que saber cómo tratar esos animalitos que, como ya se decía, no hablan y cómo relacionarse con todos ellos. Que viven los veterinarios entonces. Que viven. Bueno, entonces aquí hay una muchacha Marielis Gama. ¿A ti por qué te gusta la veterinaria? me gusta la veterinaria porque se trabaja con los animales y desde que nací prácticamente tengo demasiado cariño hacia ello y me gustaría salvarlo. ¿Sientes que tu estancia en la clínica del doctor Norlis te está aportando? Sí, bastante porque hemos aprendido a vacunar. Hemos visto cómo se realizan operaciones, cómo funciona el organismo de cada animal. Hemos sabido poner pastillas, qué medicamento dan, cuándo se acaba otro.
Yonan Sereijo Sánchez, graduado como técnico de nivel medio en veterinaria en el IPA, ahora se forma como médico en la Habana. Qué te ha aportado el doctor Norlis de la clínica. Es una tremenda persona que me ha inculcado valores como persona y también me ha aportado conocimiento tanto en práctica como en teoría, que es muy esencial en la formación como médico veterinario y de verdad que se lo tengo que agradecer con la vida.




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