La emisora Radio Caribe fue escenario de un valioso intercambio entre especialistas del Centro de Salud Mental, representantes de la Fiscalía y profesionales de la Salud, quienes reflexionaron sobre una problemática que preocupa y ocupa a las instituciones y a la sociedad pinera: el consumo de drogas.
Durante el encuentro se explicó por qué estas sustancias generan una fuerte dependencia física y psicológica, capaz de transformar proyectos de vida, fracturar relaciones familiares y afectar el desarrollo de quienes caen en sus redes.
Los especialistas destacaron el papel que desempeña el Centro Comunitario de Salud Mental como espacio de orientación, tratamiento y acompañamiento no solo para los pacientes, sino también para las familias que enfrentan esta realidad.

Se abordó además una situación que no resulta ajena al territorio: el consumo de la conocida droga el químico, entre jóvenes de 15 a 25 años, fundamentalmente hombres y, en muchos casos, provenientes de familias disfuncionales o entornos vulnerables.
Detrás de cada cifra, señalaron los participantes, existe una historia de dolor, de conflictos personales y de sueños que pueden verse truncados si no se actúa a tiempo.
Los trabajadores de Radio Caribe compartieron las experiencias de los diferentes espacios radiales donde se aborda esta temática desde la prevención, la orientación y el acompañamiento. Coincidieron en la necesidad de contar historias reales, de escuchar testimonios que sensibilicen a la población y ayuden a comprender que la adicción es una enfermedad compleja, donde las recaídas forman parte de un proceso que exige comprensión, paciencia y apoyo constante.

Uno de los mensajes más reiterados durante el intercambio estuvo relacionado con el papel insustituible de la familia.
El amor, la comunicación, la vigilancia responsable y el acompañamiento oportuno pueden marcar la diferencia entre la recuperación y el abandono.
Los especialistas insistieron en que nadie supera solo una adicción y que el respaldo familiar constituye una de las herramientas más poderosas para ayudar a quienes luchan por reconstruir sus vidas.
Asimismo, se resaltó el fortalecimiento de los barrios debates, las acciones comunitarias y el trabajo educativo en las escuelas como vías para fomentar valores, promover estilos de vida saludables y alertar sobre los riesgos asociados al consumo de drogas.

Más allá de las estadísticas y los análisis, el encuentro dejó una certeza compartida: prevenir, educar y acompañar sigue siendo la mejor estrategia para proteger a nuestros niños, adolescentes y jóvenes.
Porque detrás de cada persona que logra vencer una adicción existe una familia que no se rindió, una comunidad que tendió la mano y una sociedad comprometida con salvar vidas




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