Varios ciudadanos, reunidos en unas de las esquinas de Nueva Gerona, conversaban acerca de conductas impropias de pineros en torno a la necesidad de mantener higienizada la ciudad a pesar de las condiciones económicas desfavorables.
El asunto fue más allá de los basureros donde arrojan desperdicios algunas personas sin contemplaciones, el otro problema son los conductores de carretones que no cumplen con lo establecido por el Código de Tránsito donde se regula la obligatoriedad del uso de culeros en los caballos para evitar el derrame de estiércol en la vía.
Ante tal problemática, se reclama mayor accionar de los que tienen la responsabilidad de hacer cumplir con esta normativa, que además de preservar la higiene ambiental, evita focos de enfermedad en tiempo de carencias de medicamentos para ayudar a erradicar padecimientos sanitarios.
Sabemos que no se dispone de sacos y otros recursos pero se impone la búsqueda de variantes, el cubano se caracteriza por ser ingenioso, creativo, porque la realidad es que sin el dichoso culero el caballo no debe transitar por las vías.
Si todos ponen de su parte, seguro estamos que muchos de los problemas expuestos en este trabajo pueden ser solucionados para lograr una ciudad más limpia e higienizada como expresión de una cultura ambiental que ha forjado la sociedad entre los cubanos.
Medite sobre nuestra reflexión para que entre todos logremos mayor bienestar aún con las carencias a que hoy nos enfrentamos los cubanos.




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