El cubano Juan Laffita estuvo como combatiente en tierras africanas, específicamente en la República del Congo donde dejó sus huellas en cumplimiento de la honrosa misión como combatiente.
Después de su regreso a la patria, este hombre de baja estatura y oriundo de Baracoa y quien lleva muchos años en la Isla de la Juventud, le vino su amor a la tierra. Él fue por varios años presidente de la Unidad Básica de Producción Agropecuaria Capitán Lawton, unidad que se distinguió por excelentes resultados productivos. En ese enclave permaneció hasta que decidió pasar a la jubilación, pero jamás abandonar la tierra.

A partir de su voluntad de continuar apegado al surco, pidió al estado una hectárea de tierra la cual explota con esmerada atención porque como él mismo refiere el pueblo espera por producciones del campo. Por eso temprano en la mañana sale rumbo a su finca enclavada en áreas del Consejo Popular Patria.
Allí lo esperan los 30 cultivos que con amor y entrega este hombre los hace crecer. Plátanos, boniato, yuca, calabaza y hortalizas es la mejor prueba de la pasión de este hombre sencillo y modesto Junto a su esposa, Cuca, aprovecha las bondades del suelo cada jornada.

Por su entereza y pasión por hacer brotar riquezas de la madre natura, fue merecedor de un equipo para la irrigación de sus sembradíos. Laffita defiende con pasión el concepto martiano de que si la tierra sirve el hombre sirve también.
En la despedida, este guajiro de pura cepa nos dejó un mensaje que es un gusto compartir con los cibernautas : Si Trump decide la locura de invadir militarmente a nuestra patria, yo dejaré a un lado el azadón y cogeré otra vez el fusil para defender a Cuba como también lo hice por otros pueblos.





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