Cada 28 de enero no es una fecha cualquiera en el calendario cultural cubano. Coincidir con el natalicio de José Martí convierte el día en símbolo, en raíz y en compromiso. En esa jornada, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en Isla de la Juventud celebra un nuevo aniversario de su fundación, reafirmando su razón de ser: acompañar la vida cultural del territorio y defender, desde el arte y la palabra, la identidad nacional.
La sede pinera de la UNEAC ha sido, a lo largo de los años, mucho más que un espacio físico. Ha funcionado como casa, refugio y escenario para escritores, músicos, artistas visuales, investigadores y promotores culturales que han hecho de la creación un acto de entrega y responsabilidad social. Desde allí se han gestado proyectos, encuentros, lecturas, conciertos, exposiciones y debates que dialogan con la realidad de la Isla y con el país.
Celebrar este aniversario es también recordar el legado martiano que inspira a la organización: una cultura al servicio del ser humano, comprometida con su tiempo y capaz de transformar conciencias. En la Isla de la Juventud, ese legado se ha traducido en un trabajo sostenido con comunidades, instituciones educativas y espacios públicos, llevando el arte más allá de los escenarios tradicionales.
No han sido pocos los desafíos. Los creadores pineros han sabido reinventarse, resistir y seguir creando aun en contextos complejos, demostrando que la cultura no se detiene cuando existe vocación y sentido de pertenencia. La UNEAC ha sido testigo y acompañante de ese esfuerzo colectivo.
En este 28 de enero, aniversario y memoria, la UNEAC en Isla de la Juventud celebra su historia mirando al futuro, con la certeza de que el arte continúa siendo una de las fuerzas más genuinas para defender la identidad, la sensibilidad y los valores de la nación. Como Martí, la UNEAC sigue creyendo que crear es servir.




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