Acelerar la transición hacia fuentes de energía modernas, accesibles y sostenibles es una urgencia para este planeta que no requiere de fechas específicas para ubicarse como prioridad.
Sin embargo, vale subrayar el tema junto hoy, Día Internacional de la Energía Limpia, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2023, y que conmemora la fundación de la Agencia Internacional de Energías Renovables.
Es una urgencia movilizar a gobiernos, empresas y a los habitantes todos del planeta para reflexionar y sobre todo actuar a favor de un modelo energético que no deje a nadie atrás y reduzca las emisiones asociadas al cambio climático.

Foto: tomada de diainternacionalde.com
En este año2026, el mensaje de Naciones Unidas resalta que aunque las energías eólica, solar y otras renovables generaron más electricidad que el carbón por primera vez a nivel mundial, la velocidad del cambio aún es insuficiente para mantener el calentamiento global por debajo de límites seguros.
El Secretario General de la ONU urge a los países a “triplicar la capacidad de la energía renovable para 2030 levantando las barreras, reduciendo los costos y conectando la energía limpia con las personas y las industrias, a gran escala, con celeridad y con solidaridad”.
El tema y la celebración de este día no pueden desvincularse del diálogo contemporáneo sobre tecnología.
La explosión del uso de inteligencia artificial (IA) ha puesto de relieve un desafío silente: el consumo energético de la infraestructura digital que la sostiene.
El uso global de energía para la IA representa casi la mitad del consumo eléctrico de los centros de datos a nivel mundial y ello subraya la necesidad de hacer compatible la innovación tecnológica con los imperativos climáticos.

Foto: tomada de resistic.io
De hecho, líderes del sector tecnológico han alertado en foros globales sobre la necesidad de justificar el consumo de energía de la IA con beneficios sociales tangibles, bajo el riesgo de perder el “permiso social” para utilizar recursos energéticos finitos.
América Latina: desafíos y avances hacia la energía limpia
En América Latina, la transición energética avanza con ímpetu en los últimos años. Países como Chile, Uruguay y Costa Rica han logrado porcentajes significativos de generación renovable en sus matrices eléctricas, gracias a inversiones en solar y eólica.
Sin embargo, la región enfrenta retos estructurales como la heterogeneidad en el acceso a financiamiento, la dependencia de combustibles fósiles en algunos sistemas nacionales y la necesidad de fortalecer las redes de distribución para asegurar que la energía limpia llegue también a zonas rurales.

Foto: Thomas Reaubourg / UNSPLASH
En la coyuntura latinoamericana, iniciativas públicas y privadas han buscado impulsar proyectos de energía solar en comunidades aisladas, programas de eficiencia energética y políticas regulatorias que favorezcan la adopción de tecnologías limpias.
En ese sentido, organizaciones regionales también han promovido mecanismos de cooperación para compartir experiencias y recursos.
Cuba representa un caso de interés dentro del Caribe y América Latina. A pesar de las limitaciones económicas y del bloqueo impuesto por el gobierno estadounidenses, el país ha venido promoviendo la incorporación de fuentes renovables como la solar fotovoltaica, al ritmo que la coyuntura actual permite.
Autoridades cubanas han reafirmado su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la ampliación progresiva de la capacidad de generación limpia en su matriz energética.
Esto incluye la implementación de parques solares fotovoltaicos y programas de eficiencia energética, así como esfuerzos por adaptar mecanismos de gestión energética que reduzcan la dependencia de combustibles fósiles.

Foto: tomada de cubahora.cu
La demanda de energía de la IA en América Latina igual se intensifica a medida que las economías adoptan tecnologías digitales, educación en línea y servicios basados en la nube.
Y esto sitúa a la región ante el imperativo de no sólo ampliar la capacidad de energías limpias, sino también de planificar el crecimiento del consumo energético digital con criterios de sostenibilidad.
En un mundo donde la IA, la digitalización y la infraestructura energética compiten por recursos limitados, el Día Internacional de la Energía Limpia 2026 invita a repensar cómo aprovechar la innovación tecnológica sin sacrificar la sostenibilidad ambiental.

Foto: tomada de escambray.cu
Transformar la matriz energética hacia fuentes limpias -desde la solar hasta la eólica y otras variantes- no es sólo una aspiración climática, sino un pilar que garantizará para todos ese futuro de bienestar, equitativo y de respeto al planeta.
António Guterres Secretario General de la ONU, lo asegura : “Un futuro con energía limpia está a nuestro alcance. Aprovechemos el momento y llevemos la revolución de las energías renovables a todos los rincones del mundo”.
Tomado de Cubasi




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