La causa de una toalla que no seca es una acumulación de suavizante y detergente que impermeabiliza las fibras. Descubre este lavado en dos ciclos para devolver su capacidad de absorción.
Sacar una toalla limpia del armario para secarte y descubrir que no absorbe el agua es muy frustrante. Con el tiempo, las toallas que antes eran un lujo se vuelven ásperas y pierden su capacidad de secado.
La paradoja es que la causa de este problema suelen ser los productos que usas para limpiarlas, porque la acumulación de residuos impermeabiliza las fibras. Así, el exceso de suavizante o de detergente recubre cada fibra con una fina capa cerosa que repele el agua y deja residuos que apelmazan la tela. De todas formas, en la mayoría de los casos, este problema es reversible.
Lavado de reinicio para recuperar tus toallas
Puedes devolverles la vida a tus toallas con este protocolo de dos ciclos. Es importante hacerlos por separado y nunca mezclar el vinagre y el bicarbonato en el mismo lavado.
Primer ciclo: lavado con vinagre
Mete las toallas afectadas en la lavadora. No añadas detergente ni suavizante. En su lugar, vierte una taza de vinagre blanco en el cajón del detergente. El ácido del vinagre ayuda a disolver la acumulación de minerales y los residuos del suavizante.
Pon en marcha un ciclo largo, usando la temperatura más alta que permitan las toallas (por lo general, 60 °C).
Segundo ciclo: lavado con bicarbonato
Sin sacar las toallas de la lavadora, añade media taza de bicarbonato de sodio en el tambor. Vuelve a poner en marcha un segundo ciclo largo y caliente, de nuevo sin detergente ni suavizante.
El bicarbonato neutraliza los olores y ayuda a eliminar los últimos restos que el vinagre ha aflojado, dejando las fibras más sueltas.
El secado correcto
Una vez que haya finalizado el segundo ciclo, saca las toallas y sacúdelas enérgicamente. Puedes secarlas en la secadora a temperatura media o tenderlas al aire. Sin embargo, no uses toallitas para la secadora, ya que funcionan de forma similar al suavizante.
Cómo mantener tus toallas absorbentes a largo plazo
Es cierto que, tarde o temprano, todas las toallas perderán su capacidad de absorción. Pero puedes incorporar los siguientes hábitos para que se mantengan impecables por más tiempo.
- Lava con agua caliente siempre que la etiqueta lo permita.
- No sobrecargues la lavadora para asegurar un buen aclarado.
- Elimina el suavizante para siempre y reemplázalo por vinagre blanco.
- Reduce la dosis de detergente a la mitad de lo que recomienda el fabricante.
- Realiza el “lavado de reinicio” cada uno o dos meses como mantenimiento.
¿Y si no funciona?
Hay que ser realistas. Si una toalla es muy vieja y sus fibras están muy desgastadas o rotas, ningún método podrá devolverle su esponjosidad original. Este lavado recupera la capacidad de absorción, pero no repara el daño irreversible.
Para los casos de acumulación muy severa, existe una técnica más intensiva conocida como stripping, que usa otros productos como el bórax. Sin embargo, es un proceso más agresivo y no siempre recupera el daño de las toallas domésticas. Por eso, prueba primero con este doble lavado de reinicio, ya que soluciona la falta de absorción en la mayoría de los casos. De no ser así, busca reciclar tu toalla para darle una nueva vida.
Tomado de Mejor con Salud




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