En Vivo

Sonora Matancera: latido eterno que hizo del son cubano voz universal

Publicación: 20 Ene, 2026

Categorías: Culturales

En la historia sonora de Cuba existen agrupaciones que trascienden su condición artística para convertirse en patrimonio vivo. No solo interpretan música: resguardan estilos, preservan tradiciones y transmiten una manera de entender el ritmo, la voz y la colectividad. Dentro de ese legado esencial, la Sonora Matancera ocupa un lugar fundacional, como custodio de una estética musical que ha dialogado con generaciones y ha sostenido, con rigor y autenticidad, la identidad armoniosa de la nación.

La célebre agrupación fue fundada el 12 de enero de 1924, en la ciudad de Matanzas, bajo el nombre original de Tuna Liberal, iniciativa del músico Valentín Cané. Años más tarde, en 1932, adoptaría definitivamente la denominación de Orquesta Sonora Matancera, rindiendo homenaje a la ciudad que la vio nacer y afirmando una identidad profundamente arraigada a la tradición cubana.

Desde sus inicios, se distinguió por un formato instrumental singular, marcado por el protagonismo de las trompetas, el piano, el contrabajo, la percusión afrocubana y un ritmo preciso que devendría su sello inconfundible. A lo largo de las décadas, la Sonora Matancera se consolidó cual verdadera escuela de intérpretes, acompañando y proyectando a algunas de las voces más emblemáticas de la música popular latinoamericana.

Por sus filas pasaron figuras legendarias como: Miguelito Valdés, Celia Cruz, Daniel Santos, Bienvenido Granda, Vicentico Valdés y muchos otros artistas que encontraron en la famosa orquesta un espacio de rigor musical, respeto al repertorio y conexión directa con el público. Su capacidad para integrar estilos, acoger talentos y mantenerse vigente la convirtió en referente continental.

A más de un siglo de su fundación, la Sonora Matancera no es solo historia: es permanencia. Su legado sigue latiendo como un puente entre el ayer y el hoy, recordándonos que la música, cuando nace auténtica, no envejece: se transforma en patrimonio vivo.

Tomado de RCH Katia Camejo Montpeller

Publicaciones relacionadas

0 comentarios