Entre los ecos profundos del son, el bolero y la riqueza rítmica caribeña, la música cubana ha sabido conjugar historia, familia y talento en un mismo compás. En ese tejido musical late con fuerza la figura de Longino Rey Pachito Alonso Castillo, un pianista, compositor y director que ha sabido tomar la herencia de su linaje y convertirla en repertorio vivo, en baile, canto y fiesta sonora.
Su abrazo con el piano, la dirección musical y la creación de agrupaciones renovadoras lo colocan en el mapa de los músicos que no solo interpretan, sino que amplían las fronteras del legado criollo con cada nota y cada arreglo.
Pachito Alonso nació el 6 de enero de 1955 en La Habana, hijo del legendario cantante y compositor Pacho Alonso, figura insigne de la música popular cubana, creador y difusor del ritmo pilón junto a Enrique Bonne.
Desde muy niño, Pachito fue impulsado por ese entorno musical: comenzó a estudiar piano en su infancia y demostró rápidamente un don natural para la interpretación y la dirección. A los 11 años formó su primera agrupación, un gesto temprano de liderazgo artístico que anunciaba la carrera que vendría luego.
En 1973 ingresó formalmente a la orquesta de su padre y, con apenas 23 años, asumió la dirección musical del conjunto, aportando su visión pianística y su sensibilidad arreglista a un repertorio que abarcaba desde el son y la salsa hasta la guaracha y el bolero.
Tras el fallecimiento de Pacho Alonso en 1982, Pachito impulsó la agrupación bajo el nombre Pachito Alonso y sus Kini Kini, consolidándola como un proyecto de referencia en la música bailable cubana.
A lo largo de su trayectoria ha grabado más de una decena de discos, realizando giras por Europa, América Latina y Estados Unidos, y manteniendo siempre un repertorio que respeta las raíces mientras explora nuevas fusiones y sonidos.
Su obra no se limita a la interpretación: ha compuesto, dirigido y arreglado para espectáculos musicales, radio y televisión, impulsando proyectos artísticos que cruzan generaciones y fronteras culturales.
En la mezcla fértil de tradición e innovación, Pachito Alonso continúa siendo faro de la música cubana viva, un músico cuyo corazón palpita en cada tecla, en cada dirección de orquesta y en cada melodía que sigue resonando en pistas de baile, conciertos y festivales del mundo.
Foto: Tomada del Portal del Ciudadano de La Habana Katia Camejo Montpeller
Tomado de RCH




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