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Polaris II: ensayo entre bacterias ficticias y desafíos reales

Publicación: 8 Jun, 2026

Categorías: Salud

La OMS reunió a 26 países, 600 expertos y a muchos de sus asociados en un ejercicio de simulación de alto nivel para fortalecer la respuesta internacional al brote de una nueva bacteria ficticia

omprobar y fortalecer las estrategias diseñadas a nivel global para afrontar  nuevas pandemias y emergencias sanitarias, definió la celebración de Polaris II, un ejercicio que intenta sanar la cicatriz de desconfianza y descoordinación experimentadas en crisis anteriores. 

Apoyado en una simulación en tiempo real sobre la propagación de un peligroso patógeno, el entrenamiento permitió poner en práctica los planes preparatorios ante una urgencia sanitaria de alcance internacional. De ahí que la operatividad en un escenario de ficción calculada no sea un esfuerzo esporádico, y sí una inversión que busca evitarla.

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Foto: tomada de meteoweb.eu

Bajo la convocatoria de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la práctica reunió a unos 26 países, 600 expertos en emergencias sanitarias y más de 25 asociados durante los días 22 y 23 de abril pasado. En esas dos jornadas se puso a prueba la capacidad de los gobiernos para enfrentar un brote ficticio de un virus con características de expansión pandémica. 

Para el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, Polaris II mostró lo que puede lograrse cuando se actúa de manera conjunta. A la vez  que “puso de manifiesto que la cooperación a escala mundial no es algo opcional, sino esencial”.

Según se detalla en un reporte oficial, el responsable de ese organismo de Naciones Unidas enfatizó que “esta es la finalidad del Cuerpo Mundial para Emergencias Sanitarias: coordinar al personal de emergencias, generar confianza, reforzar las conexiones y trabajar como un solo equipo sin tener en cuenta las fronteras”.

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Imagen ilustrativa: tomada de institutocoordenadas.com

Otro de los pilares esenciales del simulacro estuvo definido por la verificación de dos instrumentos claves, creados recientemente por la OMS para atender este tipo de incidencias: el Marco del Cuerpo Mundial para Emergencias Sanitarias 
y el Marco Nacional de Alerta y Respuesta frente a Emergencias Sanitarias, ambos publicados en 2025.

La puesta en marcha de estos protocolos no son solo guías teóricas; significan reglas del juego para que el intercambio de información y el despliegue de personal especializado ocurran sin las fricciones burocráticas que suelen costar vidas.

La arquitectura del ejercicio favoreció evaluar la manera en que estos marcos facilitan la solidaridad, el intercambio de información y la equidad en la distribución de recursos técnicos en momentos de crisis.

El engranaje técnico y la inteligencia artificial

La innovación también tuvo un asiento en la mesa de operaciones de Polaris II a través del uso de herramientas impulsadas por la inteligencia artificial (IA). Estas tecnologías se emplearon para optimizar la planificación de la fuerza laboral y la organización de los flujos de información en tiempo real.

Foto: tomada de nationalgeographic.com.es

Al integrar la IA, pudo explorarse cómo el procesamiento masivo de datos consigue anticipar cuellos de botella en la solución sanitaria. Esto permite que los líderes tomen decisiones informadas bajo el fuego cruzado de una emergencia en evolución. La meta fue clara: robustecer las conexiones y construir una confianza que solo se forja en el calor del simulacro compartido.

De la acción conjunta

Al valorar lo que pueden alcanzar los Estados si están preparados y dispuestos a actuar de forma conjunta, el Dr.Chikwe Ihekweazu, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, alegó que ese vínculo “refleja el espíritu del Cuerpo Mundial para Emergencias Sanitarias: un personal de emergencia bien organizado, entrenado, coordinado y conectado, listo para responder donde y cuando sea necesario”.

Imagen ilustrativa: tomada de Getty Images

El adiestramiento facilitó verificar la certeza de los procedimientos existentes, como lo confirma el testimonio de Edenilo Baltazar Barreira Filho, director del Departamento de Emergencias de Salud Pública del Ministerio de Salud del Brasil: “no basta con disponer de planes en papel; lo importante es saber cómo funcionan en la práctica”.

Esta segunda edición del entrenamiento tomó las experiencias derivadas de Polaris I, realizado en abril de 2025. De ahí que Polaris II vino a confirmar la pertinencia de probar la prestación coordinada de conocimientos técnicos especializados y de soportes de emergencia.

Al mismo tiempo, incrementó la participación y colaboración de un mayor número de países a través de nuevas plataformas como la recién creada Red de Líderes en Emergencias Sanitarias para África y el Mediterráneo Oriental, frente a un evento sanitario de envergadura. 

Foto: Tomada de isotools.org

No se trató, simplemente, de jugar a la guerra contra un microbio, sino de aceitar una maquinaria de coordinación que involucra a redes regionales. Entre ellas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y más de 25 organizaciones. Esta sinergia resulta vital para que la respuesta sea unificada y no una suma de esfuerzos aislados.

Polaris II forma parte de HorizonX, el programa multianual de ejercicios de simulación con el que la OMS incentiva la necesidad de fortalecer el diseño de estrategias que eviten tomar decisiones improvisadas en medio de un problema de salud planetario.  

Imagen ilustrativa: tomada de radiovertientes.wordpress.com

De hecho, esa plataforma comprueba, en situaciones realistas, que los marcos de emergencia establecidos en cuanto a la capacitación colectiva, la prevención y respuesta no sea un esfuerzo esporádico, sino un acto continuo de inversión en seguridad sanitaria de los Estados.  

Más allá de los resultados técnicos, el espíritu de Polaris II reside en la convicción de que la cooperación global, lejos de ser un lujo opcional, constituye un requisito de supervivencia. 

El mensaje conclusivo pone la mirada en la necesidad de transformar cada lección aprendida en una mejora operativa inmediata. 
La preparación para las pandemias del futuro se construye hoy. Urge probar las estructuras de mando y los canales de comunicación antes de que el primer caso real cruce una frontera. Deviene un compromiso con la transparencia y el trabajo conjunto que redefine lo que significa estar listos para lo inesperado.

Tomado de Cubasi Autor: Gilda Fariñas Rodríguez

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