Pineros precavidos optan por el uso del nasobuco

La pregunta da vueltas en redes sociales y anda de boca en boca, ¿Tenemos que usar nuevamente el nasobuco? Una anciana comentó en medio de la espera para comprar un producto tan demandado como el pollo en la tienda del reparto Abel Santamaría de Nueva Gerona, Isla de la Juventud.

Ella es Bertha María Izquierdo, tiene 72 años y trabajó por más de 43 años en el sector de la educación, actualmente vive con su hija y dos nietos que para mayor complicación padecen de asma crónica.

 Tras un intenso debate en medio de aquella espera Bertha reclamaba que en lugares de aglomeración de personas se debía establecer nuevamente el uso obligatorio del nasobuco, aludía que esta es una manera de protección y que es eficaz para todas las personas.

Unos cuantos de los presentes no aprobaban la sugerencia de la anciana, pero Bertha tuvo la oportunidad de explicarse, manifestó que recién había visto una intervención del Ministro de Salud por la televisión cubana, donde se sugería para cierto sector de la población retomar el uso de la prenda como medio de protección, sabiamente ella dijo, “Va a llegar el invierno y todos sabemos que por sus características se proliferan las enfermedades de tipo respiratorias, en la confianza está el peligro y lo peor de que nos puede pasar es que retorne la COVID”.

Bertha ya no estaba sola, Maritza una jubilada que se unió a la conversación, dijo: “Todavía tenemos irresponsables que no se han puesto la tercera dosis, existen muchos desconfiados y esos ahora mismo pueden estar en esta misma cola y ser posibles transmisores, yo creo que tú tienes razón el nasobuco inteligentemente nadie debería desecharlo del todo, por eso yo ando con el mío”.

Nidia, una enfermera que también esperaba en su turno fue más básica el intervenir “La excesiva confianza de algunos raya en el absurdo: muchos viajan en vehículos de transporte público atestados, o hacen largas colas sin nasobuco; cada vez es más frecuente hallar personas con síntomas de respiratorios, estornudando o tosiendo sin más barrera para la saliva que las manos; por no mencionar que el distanciamiento físico es un recuerdo del pasado, vayan al hospital o a los policlínicos para que vean que en estos lugares se mantienen las medidas de enfrentamiento a la pandemia”.

Es obvio que las acciones de prevención no caducan. Por lo contrario, se hacen más necesarias para contribuir desde la individualidad al bienestar de todos. Por tanto, la pregunta no debiera ser si vuelve o no el nasobuco, sino hasta qué punto estamos siendo responsables con lo más valioso que puede tener una persona: la salud.

Los pronósticos del comportamiento de la Covid-19 en las próximas semanas, que se obtiene mediante modelos matemáticos, apuntan a una estabilidad en el control de la enfermedad, tendencia que ha logrado mantenerse en estos últimos meses gracias a la inmunización de la población con las vacunas cubanas, pero nunca se ha orientado desechar o eliminar las medidas de protección establecida, llega el invierno y por eso protegerse no es solo usar abrigo, lo más inteligente es no contagiarse y evitar males mayores.

Compartir en:

Deja un comentario