Las leyes y la convivencia multifamiliar

Un edificio familiar es un inmueble que pertenece a un grupo de familiares, los que por decreto de convivencia deben cumplir normas en que se contemplan los deberes y derechos de cada inquilino que en el habitan.

Esta definición no siempre es bien acatada por los que conviven en estos inmuebles, tal es el caso de un edificio situado en el reparto Pueblo Nuevo, de Nueva Gerona, Isla de la Juventud.

Señala la resolución No. 4/91, de la Ley General de la Vivienda que a partir de la existencia de una Junta de vecinos que organiza y controla lo apartado en la ley, cada inquilino en esa comunidad de apartamentos está en la obligación de cumplir las normas de convivencia que se precisan en el documento.

Sábado en la tarde noche, un hecho amenizó de forma bochornosa la tranquilidad que debía suscitarse en el entorno del inmueble, varios vecinos reclamaban sobre una música estridente que llegaba de cuadra a cuadra y salía a todo volumen de uno de sus apartamentos.

Los que protestaban no solo aludían que la música molestaba por su alto volumen, ellos demandaban que su contenido era indeseable por la cantidad de frases obscenas y malas palabras en cada canción. Como acá casi todo está normado, los afectados solicitaron la presencia de la Policía, la que se personó en el lugar para dar orden a aquella situación.

Sin embargo, los propietarios de la casa con la música aludían que según la ley, los sábados en horario diurno ellos podían hacer sus fiestas siempre y cuando no pase de la una de la mañana, a lo que el grupo de reclamantes exigía con todo sus derechos que esta misma ley contempla como norma  ¡No producir ruidos, molestias o daños, ni efectuar actos que perturben la tranquilidad de los vecinos!   

Tal fue la situación que la comprensión y el entendimiento faltó entre los involucrados, una prolongada discusión y sin fin de justos reclamos aliviaron lo que allí sucedía.

Se acordó de inmediato una reunión en el inmueble para repasar el contenido de lo que establece las normas de convivencia familiar, bien claro contempla la ley en su contenido de algunos de sus puntos. 

No producir ruidos, molestias o daños, ni efectuar actos que perturben la tranquilidad de los vecinos. Mantener el uso y cuidado de las instalaciones generales, la limpieza de las áreas comunes y el edificio en su conjunto. -No se deben realizar fiestas que rebasen la una de la mañana sin el permiso de las autoridades competentes.

No se podrá realizar trabajos ni obras constructivas comunes sin la autorización correspondiente. -Queda prohibida la tenencia de animales que afecten la convivencia y no se ajusten a las disposiciones sanitarias vigentes. -No se podrá arrojar agua ni desperdicios, ni objetos de cualquier tipo a las áreas exteriores del edificio y los pasos de escaleras. Solo por citar los más comunes y que fueron debatidos entre los vecinos.

Lo sucedido no debió suscitarse, por eso las normas que atañen a la comunidad deben ser discutidas y repasadas para que se cumplan, este es un caso que no solo sucede en edificios familiares, en nuestras calles se hace cada vez más común que hasta las motorinas anden con ciertos niveles excedidos de música a todo sonar, suerte que al final prevaleció la comprensión y el llamado a la tranquilidad ciudadana como forma de respeto entre todos.

En la Isla existen 631 edificios multifamiliares, con una conformación de hasta 48 apartamentos, es necesario cumplir las normas establecidas, solo así seremos entre vecinos como familias y también mucho mejores personas.

Foto: Tomada de Internet.

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