Xi Jinping en Arabia Saudí: ¿Por qué EEUU lo mira con ojos redondos?

El presidente chino, Xi Jinping, viaja a Arabia Saudí en momentos importantes. ¿Quieres saber por qué?, entonces no te pierdas este artículo.

El mandatario chino llegó el miércoles a Riad, la capital de Arabia Saudí, en una visita de cuatro días que se produce tras una invitación cursada por el rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud. Según la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, será “un hito que marcará una época en la historia del desarrollo de las relaciones chino-árabes”.

El periplo se registra en medio de las agrias relaciones del reino árabe con Estados Unidos, particularmente tras el apoyo de Arabia Saudí a las restricciones a la producción global de petróleo.

El líder chino tiene programado asistir a la inauguración de la Cumbre China-Estados Árabes y a una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico que incluye a Arabia Saudí junto con Baréin, Kuwait, Omán, Catar y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), antes de concluir su visita el sábado.

Según los medios saudíes, se espera que la delegación china de alto nivel encabezada por Xi firme acuerdos por valor de 30 000 millones de dólares con Riad, durante la visita.

El príncipe heredero Muhamad bin Salman, el gobernante de facto del reino árabe, ha ofrecido este jueves al presidente chino una cálida acogida, lo que ha acaparado la mirada de la prensa, puesto que fue en contraste con la discreta recepción del presidente estadounidense, Joe Biden, por Bin Salman en junio.

Todo esto, mientras las tensiones van creciendo entre Washington y Riad, los socios muy íntimos de ayer y férreos rivales de hoy, especialmente tras el visto bueno saudí a la decisión de octubre de la OPEP+ —los 13 miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) liderados por Arabia Saudí, y sus 10 socios encabezados por Rusia— de recortar la producción de petróleo, en medio de inflación récord en países occidentales. 

La medida se produjo a pesar de la petición de Biden de aumentar la producción del oro negro para controlar los precios de la energía.

Más temprano el miércoles, Washington criticó la visita de Xi a Arabia Saudí considerando tal hecho como un ejemplo de los intentos chinos de ejercer influencia. Semejante postura no cambiaría la política de Estados Unidos hacia Asia Occidental, afirmó la Casa Blanca.

China, el mayor consumidor de energía del mundo y la potencia económica mundial, es un importante socio comercial de los productores de petróleo y gas del Golfo Pérsico. Las crecientes relaciones entre Pekín y Riad, un gigante energético del Golfo Pérsico, aumentan cada vez más las preocupaciones de Washington sobre la expansión de la participación china en esa región estratégica. 

El ministro de Energía de Arabia Saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, indicó el miércoles que Arabia Saudí, como principal proveedor de petróleo de China, seguirá siendo un socio energético “confiable” para Pekín y que las dos partes mejorarán la cooperación en las cadenas de suministro de energía al formar un centro regional en el reino árabe para las fábricas chinas.

Tomado de HispanTV

Compartir en:

Deja un comentario