Ni “Xavineta” ni palancas: Lionel Messi

Madrid, Aferrado a ideas triunfalistas y con bajo nivel de autocrítica, el Fútbol Club Barcelona parece demostrar hoy que su verdadera fórmula mágica tiene nombre: Lionel Messi.

Ni “Xavineta”, como llaman al presunto efecto ganador que insuflaría al equipo catalán el exjugador y ahora entrenador, Xavi Hernández, ni tampoco los más de 200 millones de euros en hipoteca, denominadas palancas, sirvieron de mucho hasta ahora.

En medio de los numerosos y trabajados fichajes del mercado del verano, su presidente, Joan Laporta, lanzó una idea al vacío después de una campaña de marketing en Estados Unidos, donde el conjunto jugó partidos amistosos.

Fue en agosto cuando Laporta hizo una especie de mea culpa, tratando de restañar las heridas con Messi, el astro argentino actualmente en el París Saint Germain (PSG), muy dolido después de que el Barça no le renovase su contrato en 2021.

Como quiera que la “Pulga” termina con el PSG en el verano de 2023 y no se sabe de su futuro, la idea de traerlo de vuelta a Barcelona entusiasma mucho a los seguidores azulgranas.

Así no sea el Messi del pasado, su nivel ha vuelto a crecer con el plantel parisino y en cualquier caso, hizo la mayor parte de su carrera con los culés, a quienes dio numerosos éxitos y campeonatos.

Mientras más se agudizan los problemas del club catalán, más reaparece en el horizonte el nombre del rioplatense, aunque es cierto que sus últimos años con el Barcelona no fueron especialmente descollantes, ni tampoco aportó para títulos.

La gran pregunta en el ambiente en los corrillos de LaLiga española es a qué obedece tanta irregularidad del Barça, con estrellas como el polaco Robert Lewandowski, veteranos del calibre de Sergio Busquets, el francés Osumane Dembelé, el brasileño Raphinha y los jóvenes Pedri y Gavi.

Algunos especialistas señalan que la inexperiencia de Xavi le está pasando factura, lo mismo que su falta de reconocimiento a los errores en sus planteamientos técnico-tácticos en los partidos de mayor peso.

El pasado año fue protagonista en el último tramo de la eliminación del Barcelona en fase de grupos de la Champions League, subestimó al Eintrach de Frankfurt y cayó en cuartos de final de la Europa League.

Perdió con el Real Madrid y se quedó sin la Supercopa de España, y fue eliminado en la liza por la Copa del Rey.

Apenas sumó puntos esta vez en Champions, cuatro en total (un triunfo sobre el débil Viktoria Pzlen checo y empate con el Inter de Milán), y su Bestia Negra, Bayern de Munich, lo aplastó en dos ocasiones.

De todas formas, le resta la Europa League, pero como bien dijo el técnico portugués José Mourinho, “ (…) van a llegar los tiburones fracasados de la Champions y parece que serán grandes. Va a ser divertido”.

Tomado de PL

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