La familia de los Maceo Grajales entra en la historia patria

El 25 de octubre de 1868, los Maceo Grajales comenzaron a entrar en la historia de Cuba: Todo inició con el juramento de la familia, cuando Antonio y José  iban a partir a los campos de batalla, pocos días después de iniciada la Guerra de Independencia.

Cuentan que Mariana entró a la sala con un crucifijo en sus manos. Llamó a su esposo Marcos, a la esposa de Antonio y a todos los muchachos, varones y hembras pequeñas, y habló emocionada: “De rodillas todos, delante de Cristo, que fue el primer hombre liberal que vino al mundo, juremos libertar la patria o morir por ella”. Y allí se despidieron todos abrazados.

El estallido de la guerra los había sorprendido mientras trabajaban la tierra y como arrieros en la finca familiar. Pero había llegado el momento de ensillar los caballos y emprender el camino hacia la manigua a luchar contra el despotismo de España.

Casi dos meses más tarde, el 11 de diciembre, Antonio Maceo ya es Capitán abanderado, el 16 enero del siguiente año fue nombrado Comandante, y 10 días después ascendido a Teniente Coronel. Su hermano José lo igualó en valentía y entrega a la causa revolucionaria, y ambos protagonizaron inolvidables proezas.

A la postre, todos cumplieron el juramento hecho aquel 25 de octubre hace hoy 154 años: la madre y el padre, Mariana y Marcos. Los trece hijas e hijos, la esposa de Antonio y luego la de José. La familia toda al servicio de la Patria: hijos y nietos que nacieron y murieron en las penurias de la guerra.

Después de la independencia definitiva, los Maceo Grajales se mantuvieron como paradigmas de honor valentía, y de ese apego irrenunciable a la libertad que llega hasta nuestros días.

Compartir en:

Deja un comentario