¿Qué se hace con la harina disponible en el país?

Es de dominio público la difícil situación que enfrenta Cuba para adquirir el insumo principal para producir pan. Sin embargo, esto no significa que vaya a desaparecer de nuestras vidas para siempre.

Para conocer algunos detalles de cómo marcha la producción de harina en Cuba, Granma conversó con Maidel Linares Ramos, vicepresidenta primera del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, entidad rectora de la industria molinera en el país, y de la Empresa Cubana del Pan (ECP).

Linares Ramos aclaró que en la Mayor de las Antillas existen dos empresas de molinería encargadas de abastecer la harina que necesita el país: la Empresa Cubana de Molinería y la Industrial Molinera de La Habana s.a. (imsa). Explicó que la demanda se determina todos los años mediante estudios, y se revisa, con el Ministerio de Economía y Planificación, de manera que se obtiene un aproximado de lo que se necesitara producir en el año.

Por ejemplo, el sector no estatal, que está en constante crecimiento, tiene una demanda aproximada de 15 000 toneladas de harina como promedio anual, la cual puede haber aumentado.

Ese segmento, junto al sector estatal, está demandando alrededor de tres buques de trigo al mes para trabajar con una cobertura cómoda, sin afectar a la población, dijo la directiva.

Sin embargo, agregó, la importación de ese insumo  este año se ha comportado por debajo de la demanda, agravándose en este último semestre por el cerco económico del Gobierno de EE. UU., que ha impedido el pago oportuno a los proveedores internacionales de este insumo, e incrementado los problemas de disponibilidad de las navieras. «En ocasiones se ha recibido un solo buque con harina en el mes», argumentó.

En tal sentido, apuntó que actualmente se garantiza la harina para la producción del pan de la canasta familiar normada y, adicionalmente, como alternativa, se asegura también el suministro a la Empresa Cubana del Pan, que produce otros formatos para venta liberada, aunque esta también está siendo regulada por los diferentes gobiernos locales, debido a la compleja situación económica de la Isla.

La Vicepresidenta primera del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria dijo que el país protege el suministro de pan con destino a la población penal, al sistema de Salud Pública, a los niños sin amparo familiar, a los hogares de ancianos, a los hospitales siquiátricos; así como el consumo de los centros educacionales internos de todas las enseñanzas, los círculos infantiles y la merienda escolar, lo cual garantizan las empresas provinciales de la Industria Alimentaria.

Sobre la logística de distribución, detalló que esta se ha tenido que modificar para garantizar la entrega diaria de la harina, equitativamente, a todas las provincias del país, lo cual ha obligado a cambiar, en muchos casos, de casilla ferroviaria al transporte automotor.

Destacó que estas estrategias se revisan diariamente con la máxima dirección de la operación puerto-transporte-economía interna y con el apoyo de los transportistas de la Isla.

IMPACTO DE LA FLUCTUACIÓN LABORAL EN EL SECTOR

La Vicepresidenta primera del grupo empresarial de la Industria Alimentaria se refirió también a la fluctuación del personal en la Empresa Cubana de Molinería, aspecto clave que afecta la producción de harina en el país.

El salario medio del sector está sobre los 3 500 pesos promedio mensual, lo que provoca una migración laboral al sector privado y a otras empresas en busca de mejores beneficios, explicó.

Este fenómeno influye en la calidad del proceso productivo en la empresa, pues a los nuevos técnicos hay que prepararlos en la actividad molinera.

EN BUSCA DE ALTERNATIVAS

La Empresa Cubana del Pan, concebida para brindar a los consumidores una opción diferenciada del producto que se recibe por la canasta familiar normada, a raíz del incremento de la demanda popular, continúa la búsqueda de alternativas para intentar satisfacer a la población. Por ejemplo, ha incluido el trabajo con los llamados extensores al 30 %, sobre la base de viandas y pulpa de frutas, informó Nieves Lebeque Rabeiro, subdirectora adjunta de la entidad.

La oferta, que en un principio se reducía al pan de corteza dura, hoy muestra una diversificación en sus productos, destacándose los panes saludables y la línea de repostería, con variedades de cake, tartas de fruta, brazo gitano y especialidades de hojaldre, comentó.

«No obstante, sabemos que aun así no logramos satisfacer la demanda. Por ese motivo, y al tener en cuenta el escenario actual, nos hemos dado a la tarea de incursionar, además, en la venta de otras producciones, como jugos de frutas, puré de tomate, condimentos, frutas y vegetales beneficiados, croquetas, y una gama de productos alimenticios, acercando a la población una oferta más diversa. La empresa, en su desarrollo constante, se inicia en la prestación de servicios gastronómicos», aclaró.

La directiva significó que la Empresa Cubana del Pan es de carácter nacional, que cuenta con una unidad empresarial de base (ueb) en cada provincia, a la que se subordinan panaderías o dulcerías ubicadas en esos territorios.

TRAS EL PASO DEL HURACÁN IAN

Nuestro diario pudo conocer que, tras el paso del devastador huracán Ian por el occidente de nuestro país, las panaderías de la Empresa Cubana del Pan garantizan la producción diaria del producto, pues la mayoría de esas unidades disponen de grupos electrógenos que aseguran la elaboración del pan, y que están a disposición de los gobiernos locales para asegurar la entrega del de la canasta familiar normada, en los casos que sean necesarios.

Tomado de Granma

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