¿Se está arrepintiendo Occidente de ayudar a Ucrania? Estas voces dicen que sí

Ministros y eurodiputados han dejado entrever su disgusto ante la merma económica que está generando el hecho de dar apoyo a Ucrania y aplicar sanciones económicas contra Rusia.

Ministros criticando a Estados Unidos por vender petróleo a sobreprecio y congresistas estadounidenses renunciando a su partido por estar en desacuerdo con la ayuda que se brinda al Gobierno de Zelenski es lo que hemos visto en los últimos días. ¿Se está arrepintiendo Occidente de financiar el conflicto?

Tan solo en Alemania la inflación en septiembre se ubicó en 10%, un máximo histórico; en Italia la cifra llegó hasta el 8,9%, mientras que Francia presentó una mejora al registrar un IPC de 5,6% en dicho mes; sin embargo, la cifra es más del doble de la que presentó el Gobierno de Macron el mismo mes del año pasado (2,1%).

Y ha sido justamente un ministro francés una de las voces que ha criticado el actuar de Estados Unidos, el principal impulsor del bloqueo económico contra Moscú. El titular de Economía de Francia, Bruno Le Maire, aseveró que es inaceptable que Estados Unidos venda gas licuado a sobreprecio.

“No podemos aceptar que nuestro socio americano venda su GNL a 4 veces el precio al que se lo vende a sus fabricantes”, dijo el titular de Economía de Macron durante su participación en el Parlamento de su país al tiempo que advirtió que “el conflicto en Ucrania no debe resultar en la dominación económica estadounidense y el debilitamiento de la UE.

También esta semana, el Partido Demócrata de Estados Unidos sufrió una baja: Tulsi Gabbard anunció que no desea militar más en esa fuerza política. ¿La razón? El grupo demócrata está controlado por una elite de instigadores a la guerra que, además, es hostil al pueblo norteamericano, dijo la excongresista.

Además, la también militar sostuvo que la conducción política de la fuerza Demócrata está conduciendo a Estados Unidos a un riesgo de guerra nuclear.

La economía de EEUU también se ha visto mermada ante medidas impuestas por ellos, pues la inflación en septiembre se ubicó en 8,2%.

A su voz se suma la de Madison Cawthorn, quien desde marzo aseguró que Estados Unidos no debería enredarse en otra guerra, o Thomas Massie, quien acusó al Congreso de gastar más dinero en Ucrania en un semestre que el presupuesto de carreteras y puentes estadounidenses en todo un año.

El pasado 8 de octubre, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, criticó la política de sanciones económicas y comerciales que ha adoptado la Unión Europea (UE) en contra de Moscú, pues de acuerdo con el político, al intentar castigar a Moscú, la UE sólo ha provocado una inflación energética sin precedentes y ha terminado por afectar a las economías del continente.

“Las sanciones no han cumplido con las esperanzas depositadas en ellas. La guerra no ha terminado. Europa se desangra lentamente, mientras Rusia saca provecho y gana. Es evidente que hay que cambiar la fracasada política de sanciones de Bruselas”, escribió Viktor Orban en sus redes sociales. Hungría registró en septiembre un tasa inflacionaria de 20,1%.

Asimismo, el pasado 6 de octubre ministro de Economía de Alemania, Robert Habeck, acusó a Estados Unidos y a otros exportadores “amigos” por los precios “astronómicos” del gas, y sugirió que estos han estado obteniendo beneficios de las consecuencias de la situación en Ucrania.

“Algunos países, incluidos los amigos, a veces establecen precios astronómicos [de gas]. Por supuesto, esto trae aparejado problemas de los que tenemos que hablar”, sostuvo Habeck en una entrevista a un medio alemán NOZ.

Respecto a la política energética estadounidense, Habeck destacó que Estados Unidos se puso en contacto con Alemania cuando los precios del petróleo se dispararon. Esto, aseguró, dio como resultado que las reservas nacionales de petróleo en Europa se agotaran.

Las protestas ciudadanas

Las protestas en países de Europa son cada vez más comunes, pues ciudadanos han demostrado estar en desacuerdo de que sus naciones destinen miles de millones de dólares y euros mientras el costo de la energía, y de la vida en general, se encarece ante un panorama económico complejo.

Un ejemplo de esto fueron las manifestaciones de la semana pasada en Berlín. “Quien calla hoy se congela mañana”, señalaron los quejosos ante sanciones que han generado que el precio del gas se eleve hasta 10 veces más. En un hogar donde antes se acostumbraba a pagar 143 euros mensuales, ahora se enfrentan a tarifas de entre 700 y 1.515 euros, una tendencia que podría agravarse confirme avance el otoño y llegue el invierno.

En tanto, en Francia, los trabajadores de las refinerías de TotalEnergies y Esso llevan más de tres semanas de huelga, generando importantes trastornos en las estaciones de servicio, lo que deja sin combustible a la población. En TotalEnergies exigen un incremento del 10% debido al enorme aumento de las ganancias de la empresa por el alza de los precios de la energía que repartió 8.000 millones de euros en dividendos. Lo mismo sucede en ExxonMobil (Esso), donde piden un aumento del 7,5 % para compensar la inflación y una prima de 6.000 euros para redistribuir las ganancias (17.900 millones de dólares en el segundo trimestre de 2022 a nivel mundial), según el diario Le Monde.

Tomado de Sputnik

Compartir en:

Deja un comentario