¿Por qué te late el oído?

El acúfeno pulsátil, o tinnitus pulsátil, es un tipo de acúfeno (ruido en los oídos) que existen. Conviene hacerle caso a este síntoma ya que puede indicar algunas enfermedades graves.

¿Qué es el tinnitus pulsátil?

El latido o palpitación que se escucha en uno o los dos oídos se llama tinnitus o acúfeno pulsátil. Es un síntoma otológico infrecuente que afecta al 5 % – 10 % de los pacientes que acuden con acúfenos, es decir, con ruidos en los oídos. Es más frecuente en el género femenino y la mayoría (el 85%) solo se escuchan en uno de los dos oídos, pero puede darse la presentación bilateral.

A veces ocurre solo al acostarse y normalmente es sincrónico con el latido cardiaco. Pero hay diversas manifestaciones, por lo que deberemos acudir al médico para que nos realice una exploración física y buscar la causa.

¿Por qué me palpita y late el oído?

El tinnitus en general, sin asociarse a este latido, puede manifestarse con ruidos, chasquidos, pitidos, zumbidos o silbidos. Estos sonidos se perciben cuando no existe un sonido externo que provoque dicha percepción. Cerca de 15 % a 20 % de la población general presenta en algún momento de su vida tinnitus, y esta cifra aumenta con la edad

El tinnitus es un síntoma, no una enfermedad, y puede aparecer porque algo no va bien en nuestro sistema auditivo. El sistema auditivo no solo está compuesto por el tímpano y los huesos que estudiábamos de pequeños: yunque, estribo, martillo. También engloba el nervio auditivo y las áreas cerebrales que ayudan a procesar el sonido.

A veces el tinnitus aparece sin ninguna causa aparente. Otras, se relaciona con un tapón de cera, con el estrés, con contracturas cervicales. Y otras puede ser síntoma de alteraciones o enfermedades más serias, tal y como describe el Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación de Estados Unidos (NIDCD, por sus siglas en inglés):

  • Pérdida de audición inducida por el ruido.
  • Infecciones del oído y de los senos paranasales.
  • Enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos.
  • Enfermedad de Ménière.
  • Tumores cerebrales.
  • Cambios hormonales en las mujeres.
  • Anormalidades de la tiroides.

En concreto, el acúfeno pulsátil, generalmente es el resultado de problemas con el flujo de la sangre en la cabeza o el cuello por estenosis en arterias, malformaciones arteriales o venosas cerca del oído, aneurismas, tumores, soplos cardiacos. También puede deberse a hipertensión intracraneal benigna, aumento de la vascularización por otitis o problemas en el oído medio (como por ejemplo acumulación de líquido, tapón de cera) o problemas en la trompa de Eustaquio y traumatismos.

Galindo y colaboradores afirman que “el acúfeno pulsátil también puede tener origen muscular, a consecuencia del espasmo de uno o ambos músculos del oído medio debido a una enfermedad otológica o a enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple”. Y en otras ocasiones no tiene causa aparente ni ningún problema serio detrás.

Hombre en la cama tapándose los oídos con cara de dolor

Fuente: Canva

¿Qué debo hacer si tengo tinnitus?

Como se ha explicado, dentro de las causas hay algunas graves y otras menos graves. No hay que entrar en pánico, esto es aplicable a que te duela una pierna. Puede ser de todo (tumor, causa vascular, causa muscular, causa ósea o tendinosa, etc). Sin ser una urgencia, lo mejor es no dejar pasar el tiempo y aplicar el tratamiento adecuado. Para ello, debemos acudir a nuestro médico de familia, quien nos hará una primera exploración física y lo que considere necesario. Si lo considera, nos remitirá al otorrinolaringólogo para continuar con la exploración o la solución de nuestro problema.

Aunque hay que tener en cuenta que, en algunos casos, no es posible identificar el origen del problema y muchos acúfenos permanecen durante años.

¿Cómo se puede curar los acúfenos?

Hasta la fecha, no existe ninguna cura para el tinnitus que esté probada o documentada científicamente. Aun así, según Wimmer y colaboradores, refieren que “actualmente existen nuevas teorías fisiopatológicas que intentan entender al tinnitus como una enfermedad que involucra cambios estructurales y funcionales en el cerebro que han dado pie a medidas de tratamiento innovadoras”.

La mayoría de las personas que viven con tinnitus del que no se encuentra la causa y su solución, pueden aprender a sobrellevarlo. Aunque en ciertos casos es tan severo que las personas tienen problemas para oír, concentrarse o incluso dormir. Y se ha asociado a trastornos del sueño, mayor prevalencia de depresión, irritabilidad, ansiedad, problemas de atención, y mayores tasas de suicidio.

Wimmer refiere en su estudio que el tinnitus es un síntoma secundario a múltiples etiologías, de complejo estudio y manejo. Afirma que “en el caso del tinnitus no pulsátil, puede tener una alta comorbilidad neuropsiquiátrica, incluyendo sintomatología ansiosa y depresiva con alteraciones en redes cerebrales que involucran cognición y emoción”.

Tratamiento del tinnitus

Hasta que se desarrollen nuevos tratamientos en base a estos estudios, las medidas de las que disponemos en la actualidad son educación y asesoramiento, dispositivos de prescripción que mejoran la audición, dispositivos sin prescripción que generan sonidos de fondo, tratamiento psicológico y terapia de relajación.

En casos extremos pueden estar indicados los implantes cocleares. Las farmacoterapias se utilizan para tratar las quejas asociadas con el tinnitus como las dificultades con el sueño, la ansiedad o la depresión. No existen fármacos para tratar el tinnitus en sí. Así que cuidado con las terapias milagrosas que venden y anuncian por Internet aprovechándose de la desesperación de algunas personas.

Por otro lado, se recomiendan también unas actuaciones básicas que pueden evitar que el acúfeno empeore: evitar la exposición al ruido, a la música alta, evitar el estrés, practicar algunos ejercicios de relajación, dormir las horas suficientes. Muchas personas notan que sus acúfenos se incrementan bebiendo café, alcohol o fumando. Así que hay que eliminar estos hábitos. 

Tomado de Muyinteresante

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