Lucha anti vectorial, una tarea de todos

Los niveles de infestación por Aedes Aegypti disminuyen, sí, pero las enfermedades asociadas a la picada de mosquitos de este tipo ya no constituyen un peligro, se preguntarán muchos, no se mantiene el peligro, cuestionan otros. Pasó Ian, bastante destrozo causó, y tal parece que se llevó a cuantos mosquitos e insectos habían, sin embargo, el peligro sigue latente.

Es preciso llegar a finales de octubre, históricamente mes muy lluvioso, en mejores condiciones. La salud de todos así lo necesita. Por estos días apreciamos en medio de las acciones de recuperación tras el paso de Ian un amplio batallar de las brigadas de fumigación desplegadas por las calles de la ciudad realizando su labor de llegar casa por casa, sabemos  que la recogida de los escombros requiere el uso de medios técnicos como camiones, cargadores de alto tonelaje y demás, también de la contribución y participación del pueblo,  por su bien.

Es imprescindible que cada centro de trabajo se convierta en un bastión de cero proliferaciones de focos y existencia de condiciones para que viva el mosquito, esto ayudaría a que la batalla se centre en lo que genera la cantidad de árboles caídos, y los vertederos de basuras que se han formado en muchos puntos de la ciudad de Nueva Gerona, también, aún persisten indisciplinas sociales que generan condiciones para el surgimiento de nuevos focos.

Se observan sitios donde se colocan los ampirroles rodeados de escombros y desechos, sin embargo, los contenedores vacíos, calles donde resurgen vertederos tras el paso de las brigadas de recogidas de basura, eso llama la atención, el trabajo es arduo, pero necesario de agilidad, porque pronto llegarán las aguas de este mes de octubre y lo que es peor la cercanía de un posible fenómeno ciclónico propio de esta época.

En tanto la situación mejora, todos sabemos que se presentan problemas con al abasto de agua para ciertos puntos de la ciudad y es por ello que en la mayoría de las casas sus moradores tienen  ese líquido acumulado en tanques u otros recipientes, esto infiere tener responsabilidad cada persona, pues el mosquito no vive en un tanque que tenga abate, el mosquito no vive en un patio debidamente chapeado, el mosquito no vive en un vaso de agua espiritual que se cambie periódicamente y tampoco vive en las botellas que están boca abajo.

Los organismos responsables del saneamiento llevan una cuota de compromiso, eso lo saben la dirección de Salud y de Servicios Comunales, mantener niveles adecuados de higiene no es una tarea épica, es apenas, su encargo social, con todas las complejidades que ello puede acarrear en el momento actual de escaseces y limitaciones, pero esta permanente tarea, no es ajena para nadie, participar en el cuidado de todos es un deber de todos.

El mosquito aún está, pica, molesta, enferma. Lo más sensato es enfrentarlo desde todas las aristas y frentes posibles.

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