Noche de huracán, inolvidable para muchos

Leonel Figueredo Piñero, jubilado de la Cooperativa de pescadores de Costa Sur, aún tiene en su memoria la madrugada del martes 27 de septiembre, cuando los fuertes vientos y marejadas del huracán se hicieron sentir en el poblado de Cocodrilo.

Dijo que los vientos fuertes y huracanados empezaron como a las 10 de la noche y aún al amanecer se sentían tenebrosos, que los pocos allí reunidos y a buen resguardo pensaban que era la noche más larga de la vida.

Expresó que se quedó con los pocos que decidieron hacerlo para enfrentar el embate del ciclón. Y después de vivir aquella noche, aconseja a la mayoría de los residentes de ese costero poblado, a que al llamado a una evacuación por eventos naturales sean disciplinados para evitar accidentes.

Los lugareños del asentamiento más apartado de la Isla de la Juventud regresaron a casa, muchas de ellas seriamente afectadas. Ahora, todos hermanados como es tradicional allí, participan en la batalla por la recuperación para devolver a ese sureño poblado la belleza y esplendor de su gente.

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