El eterno Comandante en Jefe junto al alma de los cubanos este 13 de agosto

Hoy, Fidel cumpliría 96 años. A sus 90, cuando aprendimos “a saberlo eterno”,  ya era tradición en Cuba festejar cada 13 de agosto la vida del hombre que había moldeado con su ejemplo la sensibilidad de un pueblo. Por eso, celebramos una vez más.

¿Qué decir de Fidel que no se haya dicho ya?  Habrá que para ello hablar de estos días en que todos, en medio de una contingencia sin precedentes, nos preguntamos en silencio ¿qué habría hecho él? Y extrañamos su voz serena, su palabra profética que nos hacía sentir protegidos bajo este cielo, en el hogar tibio que siempre tendría un mañana mejor.

Cierto es que Fidel vive. Vive en cada pecho quebrado, en cada pensamiento y acción, especialmente en días como estos. Pero es involuntario pedirle otra vez que ” no nos suelte de su mano” porque con él es más llano el camino, con su habilidad para ahondar, sacar cuentas, revertir la adversidad y tomar el mando…

El hombre de Birán empuja a Cuba, sigue con ella sobre los hombros, aunque por un raro sentimiento de ausencia nos preguntemos ¿qué habría hecho él?, aún cuando le ha dado todas las respuestas a la continuidad de la Revolución.

Y creemos en él. Ese es nuestro obsequio de cumpleaños. Creemos en el hombre que mucho antes asaltó un cuartel, soportó presidio, venció un ejército muy superior, hizo la Revolución y desafió a partes iguales los intentos de asesinato y las zancadillas yanquis.

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