Cuando el internacionalismo rompe fronteras

En la historia hay páginas imborrables de valor y solidaridad. Por eso hoy se recuerda a Henry Reeve, joven norteamericano que se involucró en la guerra por la independencia de Cuba, y en los campos de batalla enfrentó a las tropas españolas junto a Gómez y Maceo.

Le decían El Inglesito y vivió solo 26 años. Había nacido en Nueva York, el 4 de abril de 1850. De esmerada educación y siendo un adolecente le conmocionó el asesinato del presidente norteamericano Abraham Lincoln. 

A los 19 años trabajó como tenedor de libros en un banco de su ciudad natal, donde entró en contacto con los revolucionarios cubanos emigrados en esa tierra. Atraído por las ideas que difundían, en línea con sus propios sentimientos antiesclavistas y liberales, decidió apoyarlas de manera solidaria.

De tal modo, e identificado con el espíritu anti-anexionista, abandonó secretamente el hogar y se involucró en una expedición que lo trajo a suelo cubano el 11 de mayo de 1869 por la bahía de Nipe. Cuentan que ese mismo día tuvo su bautismo de sangre frente al enemigo. 

Después de reponerse de las heridas, fue al Camagüey donde operaban las tropas de Agramonte e ingresó en el primer escuadrón de caballería. 

Comenzaba así su andar de patriota en la manigua: Participó en el rescate del entonces general de brigada Julio Sanguily, y acompañó a Ignacio Agramonte en el combate de Jimaguayú.

Arduo fue el bregar de Henry Reeve en los campos de batalla de Cuba, y muchas las heridas que lo hicieron permanecer inactivo durante meses, pero siempre cargaba con las secuelas y volvía a pelear duro…

Así fue hasta 1876. Era 4 de agosto.  En Yaguatamas, en desigual combate, moría El Inglesito con solo 26 años.  Tras su caída en combate, un grupo de patriotas cubanos escribirían a su madre:

“Movido de sus generosos impulsos, pisó estas playas, joven y legionario de la libertad, sin más títulos que su entusiasmo y resolución de luchar por la independencia de Cuba”.

Henry Reeve vive de muchas maneras. El mundo sabe de él con el desempeño del Contingente Médico Cubano que lleva su nombre y que va allí, a donde haya que sanar y salvar.

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