Los satélites meteorológicos y su importancia para el pronóstico del Tiempo

Satélite GOES-T siendo lanzado al Espacio para reemplazar al GOES-17.

El sistema de observación espacial resulta esencial para la generación de servicios relacionados con el tiempo, el agua y el clima. En ese sentido, apoya la toma de decisiones en áreas socioeconómicas claves. El número y las capacidades de los satélites operativos que forman parte de este sistema de observación espacial, crecen continuamente y su expansión futura ya es un hecho.

La observación de la atmósfera y sus condiciones es fundamental para conocer el clima del planeta. Los satélites meteorológicos se encargan de observar, detectar y registrar todas las previsiones meteorológicas. Ahora bien, para los diferentes estudios atmosféricos se emplean sondas de diversos tipos y características, algunos de ellos con limitaciones, como la cantidad de radiación solar. Por ejemplo, existen satélites meteorológicos que funcionan a través de la radiación infrarroja y por tanto no necesitan de luz solar para operar.

El empleo de estos satélites comenzó después de la Segunda Guerra Mundial. Tardarían 10 años en poner en marcha el primero desde 1947, puesto que su lanzamiento requirió largas jornadas de estudio e investigación. La idea surgió “rápidamente”, como una forma de explicar los fenómenos meteorológicos, con vistas a ayudar en los escenarios militares. En la actualidad, se emplean diferentes métodos de detección y se utiliza todo el espectro desde el ultravioleta hasta las microondas, pasando por el espectro visible para el ser humano y las ondas de radio.

Recientemente fue lanzado el Satélite GOES-T, a bordo de un cohete de Falcón-X, para sustituir al GOES-17, operativo hace más de 10 años y que cubría toda la Cuenca del Pacífico, en su órbita Geoestacionaria. El nuevo satélite se encuentra sincronizado a la velocidad de rotación de la Tierra, por lo que siempre verá la misma sección del planeta. Su puesta en funcionamiento permitirá analizar con mayor precisión los cambios en la vegetación de las áreas más vulnerables, así como brindarle seguimiento a fenómenos peligrosos como los incendios y las sequías.

Componentes del Sistema Mundial de Observación Meteorológica.

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