Papa Francisco presidirá Santa Misa en Edmonton, Canadá

Ottawa, El papa Francisco presidirá hoy una Santa Misa que tendrá lugar en el Commonwealth Stadium, de Edmonton, Canadá, durante la segunda jornada de su visita a esta nación, viaje que él definió como “peregrinación penitencial”.

La víspera, el Sumo Pontífice reiteró su perdón a las comunidades indígenas canadienses por los abusos cometidos en centros educativos controlados por la Iglesia católica.

Este lunes, ante miles de miembros de los pueblos originarios, Francisco lamentó que sus antepasados sufrieran la asimilación forzada a la sociedad cristiana, un proceso que destruyó sus culturas, separó a sus familias y marginó a generaciones.

“Humildemente pido perdón por el mal cometido por tantos cristianos contra los pueblos indígenas”, expresó su Santidad a miles de indígenas, incluidos muchos sobrevivientes, de las Primeras Naciones, Métis e Inuit.

Los llamó a caminar juntos, rezar juntos, trabajar juntos, para que los sufrimientos del pasado dejen el lugar a un futuro de justicia, de sanación y de reconciliación.

Para el máximo representante del catolicismo, su arrepentimiento es solo el primer paso para hacer las paces con los indígenas canadienses e instó a realizar una investigación seria sobre los hechos ocurridos en el pasado.

En la ceremonia estuvieron presentes, además de cientos de indígenas con trajes tradicionales, el primer ministro, Justin Trudeau, y la gobernadora general, Mary Simon, primera mujer indígena del país en ocupar ese cargo, con quienes el Papa tiene previsto un encuentro mañana miércoles.

La agenda del Papa en Canadá, que se extenderá hasta el 29 de julio, incluirá también una misa en el Santuario Nacional de Sainte Anne de Beaupré y conversaciones con autoridades religiosas en la Catedral de Notre Dame.

Desde mediados del año pasado los canadienses comenzaron a descubrir tumbas de niños indígenas en sitios que pertenecen exclusivamente a antiguos internados controlados por los católicos.

El mayor hallazgo ocurrió en la provincia Saskatchewan, donde se develaron 715 tumbas sin identificar, lo cual llevó al primer ministro Trudeau, a pedir disculpas y a exigir a la Iglesia asumir su responsabilidad.

Entre 1890 y 1997 alrededor de 150 mil infantes de pueblos originarios canadienses fueron internados en decenas de residencias escolares creadas por el Gobierno y administradas por órdenes religiosas, principalmente católicas, donde sufrieron abusos físicos, psicológicos y sexuales.

Tomado de PL

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