Cuba en el mundial de atletismo: Soñar con los pies en la tierra

Apenas falta un día para el inicio del 18º Campeonato Mundial de Atletismo, una de las citas cumbres del deporte mundial que ahora acoge la ciudad estadounidense de Oregón. En definitiva Cuba presentará una delegación de 14 deportistas, luego de la baja por lesión de la heptatlonista Yorgelis Rodríguez y el abandono de la delegación de la jabalinista Yiselena Ballar.

No obstante, la Isla trae a este mundial una selección compuesta por figuras consagradas y otras en ascenso llamadas a ganar protagonismo sobre todo a partir de los Juegos Olímpicos de 2024. A su vez, los de más renombre llegarán a Oregón envueltos en una temporada donde las grandes marcas o la estabilidad no han sido las óptimas para aspirar con fuerza a subir al podio.

En medio de ese panorama, y con el equipo más pequeño presentado por la Mayor de Las Antillas en citas de este tipo, es casi imprescindible tener una eficiencia óptima si se quiere sostener la tradición de ganar siempre al menos una medalla. Entonces, ¿dónde están las principales opciones de medallas? ¿Cuántos finalistas pudiera tener el deporte rey cubano?

Finalistas: Otra vez el triple y el disco en la vanguardia

Yaimé Pérez debe superar su marca del año si aspira al podio. Foto: World Athletics.

Cuba tiene opciones reales de aspirar a tener alrededor de cinco finalistas mundiales, aunque ganar una medalla parece una tarea mucho más difícil. Conseguir más, en un torneo sumamente competitivo, dependerá de agradables sorpresas cada vez más escasas.

Entre esos posibles finalistas, el más cercano a subir al podio es el triplista Lázaro Martínez. Campeón mundial en pista cubierta en la actual temporada y dueño de un registro de 17.64m, estará en Eugene como líder entre los 32 inscritos para el evento. Sin embargo, tiene el gran desafío de acercarse a esa marca o al menos superar los 17.50m si aspira a colgarse una medalla.

A todas luces el principal favorito vuelve a ser el cubano nacionalizado portugués Pedro Pablo Pichardo, un hombre que sabe cómo subir a la cima olímpica y es perfectamente capaz de ir mucho más allá de los 17.49m que trae en el año. Otros rivales de cuidado serán los medallistas de Tokio 2020, Hugues Fabrice Zango (BUR-17.25m) y Yaming Zhu (CHN-17.22m), así como el estadounidense Will Claye (17.19m).

Por su parte, otra opción de luchar por acercarse a las preseas aparece con Yaimé Pérez en el lanzamiento del disco, aunque esta vez la bronceada olímpica y campeona mundial no llega con el cartel de favorita.

Con un mejor envío en la campaña de 64.45m “la rusa” aparece en el onceno puesto entre las convocadas ahora, y aunque ella tiene estirpe para superarse, deberá hacerlo con creces para mejorar un año en el que ha dicho “sentirse descoordinada”.

De hecho, en sus seis competencias de esta campaña solo en dos la cubana tiene envíos por encima de los 64 metros, una cota insuficiente para aspirar con seriedad a luchar al menos por un bronce. Para eso, el número mágico de los últimos grandes eventos está al menos por encima de los 65.50m.

Salvo un imprevisto mayor, el oro y la plata parecen estar en la disputa entre la estrella local Valarie Allman (71.46m) y la croata Sandra Perkovic (68.19m). Por detrás de ellas marcha un grupo de mujeres en el que sobresalen la alemana Kristin Pudenz (67.10m) y la china Bin Feng (66.00m).

Entre los cubanos con opciones de avanzar a la final de sus pruebas también destacan las triplistas Liadagmis Povea y Leyanis Pérez. Más experimentada la primera, debutante en citas mundiales la segunda, ambas llegan a Oregón con respectivas marcas de 14.45m —13º entre las inscritas— y 14.58m —7º lugar—, así como con una estabilidad que les permite aspirar a colocarse entre las ocho primeras de la lid universal.

No obstante, para hacerlo tienen el desafío de repetir o superar esos rendimientos. Si se miran los últimos ocho mundiales, la cota máxima para entrar en finales está en 14.40m, un registro que ambas antillanas han conseguido en par de ocasiones en el actual año.

Finalmente, el otro criollo con opciones de incluirse entre los ocho primeros es el saltador de largo Maikel Massó, aunque en su caso para hacerlo debe borrar la inestabilidad de su campaña. El bronceado olímpico de Tokio 2020 tiene una mejor marca del año de solo 8.14m, aun por debajo de lo necesario para aspirar a las rondas decisivas.

La presencia de diez competidores con brincos superiores a los 8.20m —liderados por el griego Miltiadis Tentoglou (8.55m), el suizo Simon Ehamer (8.45m) y el sueco Thobias Montler (8.38m)— auguran una prueba reñida.

Más allá de registros o resultados, el primer gran desafío de Maikel está en conseguir una óptima carrera de impulso, una eficiente llegada a la tabla y una concentración que le ha faltado en sus últimas presentaciones. Solo después se podrá soñar.

Semifinales: ¿En busca de sorpresas?

Roxana Gómez no debe tener problemas para llegar hasta semifinales. Foto: Roberto Morejón, periódico Jit, Inder.

Más allá de esos cinco atletas, Cuba tiene algunas otras opciones de conseguir avances a las semifinales en este mundial. Son los casos de la cuatrocentista Roxana Gómez y la ochocentista Rose Mary Almanza, dos mujeres que tampoco han explotado sus potencialidades en el año pero que llegan a Oregón con posibilidades de ir más allá de la primera ronda.

En el caso de Roxana, repetir ahora lo conseguido con su acceso a la final en Tokio 2020 parece una tarea demasiado difícil, sobre todo porque llega con una mejor marca de 50.93s durante sus seis carreras al aire libre. No asombraría que la cienfueguera rebajara esa cota en el mundial, en parte porque ya ha demostrado temple en los momentos importantes. Pero un año demasiado inestable para ella conspiran para aspirar a más.

Respecto a Almanza, estará en Eugene como un crono de 1:58.60 que la ubica en el escaño 13º entre las inscritas. Sin embargo, ese tiempo lo consiguió a inicios de temporada y en sus últimas seis carreras solo ha marcado un mejor 2:01.75, demasiado discreto como para pensar en una final. No obstante, el gran problema de Rose Mary volverá a ser el desarrollo táctico de la carrera, el talón de Aquiles para ella a la hora de aspirar a más.

En esa prueba destaca sobremanera la estadounidense Athing Mu, invicta en sus últimas 13 carreras y que lidera a las inscritas con un crono de 1:57.01. Su coequipera Ajee Wilson (1:57.23), la kenyana Mary Moora (1:57.45) y sobre todo la británica Keely Hodgkinson (1:57.71) también destacan entre las inscritas.

La retaguardia por superarse a sí mismos

Reginfo estará en su primer mundial de mayores. Foto: RFEA.

Cuba tiene otro grupo de atletas jóvenes que en su mayoría van sobre todo a probarse al más alto nivel. Figuras que han destacado en los últimos meses, como el velocista Shainer Reginfo, la vallista corta Greysi Robles o el discóbolo Mario Díaz intentarán probar en Oregón que sus progresos en la temporada son fruto de un crecimiento verdadero para ellos.

Así, Shainer doblará en 100m y 200m y su sola presencia ya es un buen resultado para el maltrecho atletismo nacional. Mejorar sus respectivos tiempos de 10.11s y 20.51s en ambas distancias debe ser para él su principal meta. Algo similar ocurre con Greysi (12.93s) en el hectómetro con obstáculos, una prueba donde Cuba no presentaba atletas desde el mundial de Berlín 2009 y en la que su participación ya significa una victoria.

Para cualquiera de ellos, superar la primera ronda de sus eventos merece todos los aplausos.

En el caso de Mario Díaz, ciertamente llega al mundial con una marca de 65.21m que de repetirla perfectamente le daría acceso a la final. Sin embargo, después de conseguir esa cota el antillano apenas llegó a 61.98m durante seis competencias, un detalle a no perder en cuenta a la hora de evaluar su rendimiento.

Junto a ellos, los triplistas Davisleidys Velazco (14.22m) y Andy Hechavarría (17.09m), así como la discóbola Silinda Morales (62.64m), concursarán sin otro propósito que superarse a sí mismos e intentar dar alguna sorpresa.

Finalmente, el saltador de altura Luis Enrique Zayas reaparecerá tras varios meses de escasísimas competencias. Aunque llega con una maca del año de 2.30m, conseguida durante la gira de invierno a principios de año, esa prolongada ausencia unida a discretos resultados en sus únicas dos apariciones al aire libre, ponen serias dudas sobre el rendimiento de un hombre que en Doha 2019 terminó en la quinta plaza.

En sentido general, Cuba podría tener en Oregón alrededor de cinco finalistas y luchar por una o dos medallas. Objetivamente, soñar con más en el actual momento parece demasiado optimista.

Tomado de Cubadebate

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