Se impone mayor prevención ante presencia de casos positivos de dengue

Hasta 1970 solo unos diez países habían padecido epidemias graves de dengue. Pero desde entonces a la fecha se ha vuelto una enfermedad endémica en más de 100 naciones de todos  los continentes. Incluso la primera gran epidemia de Dengue Hemorrágico en la nación antillana ocurrió en 1981, notificándose 344 mil 203 casos de dengue, 10 312 de Dengue Hemorrágico  y 158 muertes.

Si bien, el sistema de vigilancia cubano, respaldado por los servicios del Instituto Pedro Kourí, está catalogado entre los mejores para detectar los casos de la forma más expedita, esta combinación no es suficiente para evitar epidemias, aunque parece reducir su diseminación y magnitud, manteniéndolas en niveles bajos. Siendo los meses de mayo, junio, julio y agosto los de mayor presencia del vector por las lluvias y altas temperaturas.

El Municipio Especial muestra un panorama desfavorable. Con varias personas a las que la prueba IGM dio positivo al dengue y aunque hay  un trabajo sostenido de vigilancia y lucha anti vectorial, aun los depósitos para almacenar agua con el predominio de tanques bajos son una vulnerabilidad.

Las macro-acciones son necesarias, en tanto la comunidad debe declararse libre de potenciales amenazas como los criaderos de esta especie del mosquito, pero a nivel familiar y laboral el trabajo debe seguir siendo intencionado. No bastan las charlas educativas, las audiencias sanitarias en la cuadra o el centro de trabajo… La población conoce todo lo relacionado con las consecuencias que para la salud tiene ocultar los síntomas, esquivar la atención médica o restarle importancia a determinados malestares.

Tanto el dengue, como el chikungunya y el Zika, coinciden en su sintomatología en lo relacionado con la fiebre, dolores articulares, posibles erupciones y enrojecimientos oculares, entre otros. Asistir al médico es esencial, sobre todo, para descartar en primera instancia el padecimiento del dengue, antes de suministrar cualquier medicamento para controlar la fiebre y aliviar los dolores musculares. no son pocos los que prefieren quedarse en casa y “bajarse la fiebre con dipirona y toallas mojadas en la frente” sin tomar en cuenta el riesgo que para su salud y la de sus convivientes conlleva esa actitud.

Por tanto, no es solo trabajo de salud pública, sino de todos porque las labores de prevención no pueden ser “de ahora para ahorita”, se debe todo el tiempo actuar en consecuencia con ello ya que los tres virus “comparten” el mismo agente transmisor… El mosquito ante el cual, se supone, no puede cesar la lucha de prevención en todos los niveles.

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