Ballet Nacional de Cuba entre Cervantes y un pas de deux

La Habana, Las ensoñaciones del hidalgo caballero de lanza y rocín descritas por Miguel de Cervantes regresan hoy a la vida, pero en esta ocasión Don Quijote cabalgará entre los pas de deux y fouetté del Ballet Nacional de Cuba.

La versión cubana del emblemático texto de la lengua española evoca los pasajes de la obra original, al compás de un trabajo minucioso en torno a la legitimidad de las referencias folklóricas y el respeto a la relevancia del personaje central, reseña el conjunto reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación.

Con la coreografía de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso y la dirección artístico coreográfica de Marta García y María Elena Llorente, la pieza se nutre de diversas entregas precedentes, en especial de la firmada por Marius Petipa y la versión de Alexander Gorski.

Al ritmo de las composiciones de Luidwig Minkus, el elenco de la entidad, en su mayoría de reciente promoción, pone al descubierto la trama de El Quijote y su fiel escudero Sancho Panza, quienes fungen como punto de referencia e hilo conductor para narrar la historia romántica de Kitri y el barbero Basilio.

En este espectáculo, que aproxima a un mundo lleno de actividad, subtramas, maquinaciones y coqueteo, destaca la actuación de Chavela Riera, una de las bailarinas principales que asumirán el rol de Kitri durante la temporada de presentaciones, prevista en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba, del 8 al 17 de julio.

“Es el primer ballet completo en tres actos que interpreto, será una experiencia muy bonita y desafiante, porque El Quijote es muy rico artística y técnicamente”, confesó Riera en exclusiva a Prensa Latina.

Asimismo, destacó las particularidades de la coreografía presente en el repertorio de la agrupación desde hace más de tres décadas, la cual requiere un “carácter muy fuerte, pues se acerca a la vida cotidiana para narrar el amor que sentimos por alguna persona, los celos, la seducción, pero de una forma teatral”.

“Es una pieza digna de apreciar, muy compleja técnicamente y para los bailarines es como un todo, porque exige muchas cosas de carácter y desdoblarse de manera que seas capaz de transmitir en cada movimiento la personalidad de ese personaje y hacerlo lo más natural posible”, comentó Riera sobre su proceso de preparación.

De igual forma, el solista Yasiel Hodelín remarcó el desafío de interpretar a Basilio, conectar con su compañera en escena y emular el talento de sus predecesores, que dejaron la varilla bien alta en cuanto a las actuaciones de El Quijote.

“El trabajo ha sido muy fuerte con los maestros, con mi compañera de baile para poder sacarlo todo bien; me he centrado en cuestiones técnicas, los conteos que lleva la obra y me documenté con videos de interpretaciones anteriores”, explicó Hodelín.

La primera de las presentaciones de la temporada del clásico tendrá lugar el próximo 8 de julio y estará dedicada al aniversario 75 de la emisora Radio Reloj, según informó el Ballet Nacional de la isla (BNC), dirigido por Viengsay Valdés.

Entre los atractivos de esta propuesta resaltan las actuaciones de Valeria Mariaud, primera solista de la Compañía de Danza de México, junto al primer bailarín Dani Hernández, así como las de Anette Delgado, Narciso Medina, Luisa Márquez y Yankiel Vázquez, que asumirán durante las diferentes jornadas los roles protagónicos.

«Llevamos dos semanas de ardua labor”, señaló la maître del conjunto cubano Consuelo Domínguez, al tiempo que se refirió a las exigencias de esta nueva temporada con una compañía integrada por una nueva generación de artistas.

“Ha sido un trabajo minucioso porque este ballet es bien demandante, se distingue por su carácter, que le permite a la bailarina desdoblarse, con mucha frescura en una muchacha pueblerina y al bailarín en un barbero campechano”, explicó Domínguez.

Desde la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba, la puesta en escena de una hora y 45 minutos evocará el momento en que El Quijote entró en el repertorio del BNC, en el año 1988, aunque la incorporación del grand pas de deux del III acto al catálogo de la institución data de la década de 1950.

Según un comunicado de la entidad, la pieza ha logrado conquistar al público y a la crítica especializada en diversos escenarios del mundo, lo cual constituye un ejemplo de la maestría que distingue al BNC, fundado el 28 de octubre de 1948 por la prima ballerina assoluta, junto a su primer esposo, Fernando, y su cuñado Alberto Alonso.

Tomado de PL

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