Hablemos de bloqueo interno

Hace unos das una pinera oyente de los espacios informativos de Radio Caribe me dej una nota por Messenger.

Primero me habl del bloqueo interno, despus enumer problemas de su lugar de residencia que, en su opinin, bien pudieran resolverse de no ser porque “el verdadero bloqueo est aqu adentro”. Y ms adelante me sugiri dedicarle un ‘artculo’ a este tema.

La frase ‘bloqueo interno’ no me gusta porque la considero una expresin que niega la existencia de esta poltica imperial y nos tilda como autores de todas nuestras dificultades. Pero aun as me parece un asunto interesante como para dedicarle unos minutos de anlisis.

Es cierto que existen trabas, obstculos y maneras de actuar que frenan la solucin de algunos problemas y as lo reconoci el presidente Miguel Daz Canel. “Tal como nos enfrentamos al bloqueo de Estados Unidos, tambin nos esforzamos en identificar y destrabar los obstculos que algunos suelen llamar el bloqueo interno, dijo.

Y no caben dudas de que se viene haciendo, pero bajo las carencias de todo tipo resultantes del brutal cerco yanqui. Se trata de emplear el mnimo de recursos con que se cuenta para facilitar la vida de millones de cubanos, eso, sin descartar que persisten quienes imponen inconvenientes.

La oyente que me escribi, con razn en algunos puntos, debe estar al tanto del trabajo que se realiza en las comunidades vulnerables, donde se revitalizan inmuebles, viviendas, calles y servicio hidrulico. Y que estas acciones llegarn a ms de una treintena de barrios.

Del mismo modo puede que esta pinera sepa de la erogacin millonaria del estado cubano en materia de subsidios para construir viviendas a personas menos favorecidas.

As mismo, por solo mencionar dos ejemplos, en los barrios funciona el Mdico y la Enfermera de la familia y el programa Educa a tu hijo, garantas que demandan toda una logstica que garantiza el gobierno.

Ahora, lo que s es cierto es que la convocatoria al control popular no prende igual en todos los asentamientos, ni se valora la accin estatal.

Usted estar de acuerdo conmigo en que si una una organizacin internacional hace un donativo en un barrio, se agradece y se ve como algo ms grande que si ‘el estado’ viene y repara la calle que los propios vecinos ayudaron a destruir.

Entonces, para enfrentarnos a este fenmeno, corresponde la tarea ardua de cambiar nuestras propias mentalidades. Aprovechar los espacios de debate y bsqueda de soluciones que pronone el presidente del pas; y sobre todo cuidar lo que tenemos y lo nuevo que se construye, porque de no hacerlo, usted se est sumando al ‘bloqueo interno’, ese que, unido al de verdad, al real, convierte en doblemente importantes los logros en nuestras comunidades.

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