Por qu perdemos altura con la edad (y cmo ralentizar eldescenso)

Pero es cierto que se pierde altura con la edad? Existe base cientfica para esta variacin en el plano ontogentico? La respuesta es afirmativa

Daniel Bores Garca, Universidad Rey Juan Carlos

Yo a tu edad era muy alto o los jvenes vais para arriba, los ancianos vamos para abajo son expresiones que con frecuencia escuchamos de personas que se encuentran en la tercera edad.

Desde el punto de vista filogentico, es sabido que a lo largo de la historia del ser humano se han producido fases de un aumento considerable de la altura media por razones ambientales y socioeconmicas.

Pero es cierto que se pierde altura con la edad? Existe base cientfica para esta variacin en el plano ontogentico? La respuesta es afirmativa. La disminucin de la altura con la edad, junto a la variacin de otros parmetros antropomtricos, fisiolgicos y neuromusculares, es una realidad en el ser humano sea cual sea su raza y sexo.

A partir de los cuarenta aos, se produce una prdida media de casi un centmetro cada diez aos. Esta variacin puede ser mayor a partir de los setenta. As pues, una persona adulta de 180 centmetros de altura podra ver reducida su altura hasta los 173 centmetros al final de su vida.

Hay tres factores bsicos implicados en esta disminucin. El primero es la degeneracin y deshidratacin de los discos intervertebrales. Una pequea reduccin en cada uno, multiplicada por los 23 discos de la columna, se traduce en una prdida de altura significativa.

En segundo lugar, la osteoporosis. Esta puede ser idioptica, postmenopusica o senil. Tambin se da en otras ocasiones por enfermedades hematolgicas, endocrinolgicas, gastrointestinales

Por ltimo, la prdida de tono muscular (que en los msculos con una accin eminentemente postural reduce su capacidad sostenedora y erectora).

El envejecimiento: ley de vida

A pesar de los avances de la ciencia y de las ingentes cantidades de dinero invertidas en aumentar la esperanza de vida, el envejecimiento del cuerpo es un hecho inevitable.

Para el mito quedan aquellas aspiraciones a la inmortalidad, aunque algunos la pretendan a golpe de talonario. Los msculos, huesos y articulaciones alcanzan su mayor rendimiento en la edad adulta, prcticamente a la mitad de la vida de una persona.

Pero por delante quedan varias dcadas en las que se va produciendo un deterioro paulatino en el aparato locomotor, entre otros, mediante la disminucin de la densidad sea, la sarcopenia (o prdida de masa muscular) o el deterioro articular. Recordemos que la prdida de densidad sea esa an ms pronunciada en mujeres con menopausia. Ellas pueden ver reducida su masa sea hasta un 17,6% en la regin lumbar.

Aunque un reciente artculo estima entre 120 y 150 aos el mximo de esperanza de vida que podra alcanzar el ser humano, lo cierto es que en las sociedades occidentales del siglo XXI el reto ya no se encuentra en aumentar los aos de vida sino la calidad de los mismos, sean cuantos sean.

En el artculo citado se expresa con claridad la existencia de un lmite biolgico inaplazable e inamovible, independientemente de los factores exgenos. Por lo tanto, parece sabio reflexionar sobre las acciones que s pueden llevarse a cabo para ralentizar el deterioro producido por la edad y poder disfrutar as de un mayor bienestar vital.

Una vida activa, la mejor medicina contra el paso del tiempo

En una sociedad como la actual, con una actividad laboral poco demandante energticamente y un tiempo de ocio an ms esttico, el peligro de la inactividad fsica ha dejado de verse solo en el horizonte. Ya abarrota los hospitales y las farmacias de personas con enfermedades asociadas al sedentarismo.

Esta disfuncin aparece en todos los niveles poblacionales de edad: desde la niez, que desemboca en una verdadera pandemia de obesidad infantil en los pases ms desarrollados, hasta la tercera edad.

La Organizacin Mundial de la Salud realiza una serie de recomendaciones de actividad fsica semanal para cada sustrato de edad. Por ejemplo, para adultos, aconseja entre 150 y 300 minutos de actividad fsica aerbica moderada y entre 75 y 150 minutos de actividad fsica aerbica vigorosa.

Adems, sugiere la realizacin adicional de dos sesiones semanales de trabajo con cargas dados sus beneficios probados tales como la reduccin del riesgo de padecer osteoporosis, artritis, diabetes tipo 2 y de enfermedades cardiovasculares. Adems contribuye positivamente al sueo y reduce el riesgo de depresin.

La combinacin de ejercicio de componente aerbico (correr, montar en bicicleta o nadar, entre otros) con entrenamiento de fuerza no solo tiene efectos fsicos y cuantificables, sino tambin en el aspecto psicolgico, ya que repercute positivamente en la autopercepcin del nivel de salud fsica.

Por eso, si volvemos a los tres factores bsicos de los que hablbamos al inicio para que se produzca una prdida de altura con la edad, el ejercicio ralentizar el proceso, siempre y cuando lo practiquemos de manera regular (y si es prescrito, que siempre sea por personal titulado).

El deporte frenar la degeneracin y prdida de densidad de todos los huesos en general, incluidos los implicados en la bipedestacin. Adems, ayudar a desarrollar el sistema neuromuscular favoreciendo las acciones musculares de ereccin, control y equilibracin del cuerpo. As pues, mantener sanos nuestros huesos y msculos nos permitir mantener nuestra altura durante ms tiempo.

Subir por las escaleras y caminar hacia el supermercado

No olvidemos que adems de la prctica regular de ejercicio fsico obtendremos beneficios incalculables del denominado NEAT (non-exercise activity thermogenesis), que es el gasto calrico que se produce en nuestro metabolismo en otros momentos del da diferentes a los reservados para el ejercicio.

Cambios aparentemente tan nimios como utilizar las escaleras en lugar del ascensor, caminar veinte minutos en lugar de coger el autobs o ir a hacer la compra cada da a las tiendas del barrio (en lugar de hacerla una vez a la semana usando el coche) pueden marcar la diferencia.

Fortalecer nuestros huesos, msculos, articulaciones y rganos est en nuestra mano. No podremos estirar nuestra vida hasta el infinito, pero s podemos tomar decisiones para que los aos que vivamos estn cargados de salud.

Tomado de Quio

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