Resiliencia, usar las armas de David

No han pasado diez aos desde que la Real Academia Espaola incorpor el trmino resiliencia. Esta palabra, que empez a popularizarse tras la crisis de 2008, se volvi protagonista luego de la pandemia y ahora est presente en el debate sobre las crisis derivadas del fenmeno sanitario.

Primero expresaba la cualidad fsica de los objetos para regresar a su estado inicial. Sirvan como ejemplo las gomas elsticas, que se estiran y vuelven luego al lugar original. De ah deriv su asociacin con la capacidad del ser humano para sobreponerse a las adversidades, y regresar al mismo punto.

Hoy, cuando es obvio que ‘o somos resilientes o dejamos de ser’, mirmonos. De modo que le invito a un acercamiento al pinero y su capacidad de adaptacin ante los muchos agentes perturbadores, de los cuales es posible salir.

Usted coincidir conmigo en que todos hemos sido resilientes en algn momento de nuestras vidas: ante la prdida de un ser querido, un cambio inesperado de trabajo, un fracaso amoroso; y otras horas difciles como cuando el huracn Gustav destroz el territorio y muchas de nuestras esperanzas. “La Isla se pondr ms bonita”, fue la perspectiva de entonces, y fuimos testigos del ‘levante’.

Tambin estar de acuerdo con que hace falta apuntalar esa cualidad, porque adems de estar expuestos a pasar por momentos similares, el presente promete un sinfn de adversidades como las escasez de medicinas y alimentos, los golpes bajos del bloqueo, la crisis de valores y una guerra meditica que se propone dinamitar el pas.

Por eso digo que hay que apuntalar ese poder de resistir: la resiliencia supone ir ms all. No basta con que pasemos el duelo y haya llegado la resignacin, que nos adaptemos al nuevo trabajo, y que construyamos de nuevo todo lo que destruya un cicln.

Tampoco es suficiente que usted, por ejemplo, sea recin convaleciente de la Covid y ande todo optimista con el nasobuco colgado de una oreja, que se las ingenie para aliviar su dolor de cabeza y poner la mesa todos los das.

Ahora, a la respuesta innata de ser resilientes hay que aadir cualidades, sobre todo cuando atae a lo colectivo: no se trata de crear estructuras “‘resistentes” a corta vista, como las que no tienen detrs la responsabilidad, el talento y el verdadero compromiso con el proceso revolucionario.

Lo preocupante es que esas, aunque nunca lleguen al suelo, caen ante los ojos de la gente, sobre todo en las redes sociales que tienen mayor poder destructivo porque tocan las races y la credibilidad, fortalezas que nos han mantienenido en pie como ciudadanos y como nacin.

Nada, amigo: que en la resiliencia puede estar el ganar, ganar juntos, y sobre todo, ganar con dignidad. Y para eso, crame, urge usar las armas de David.

Compartir en:

Deja un comentario