Un Cdigo de las Familias en el que el afecto gana y se afianza como valor jurdico (II parte y final)

Sobre la base de la proteccin de la dignidad humana, el Derecho de las familias que hoy se construye se sustenta en un nuevo orden constitucional, que vuelca la mirada en las familias como unin de personas vinculadas por un lazo afectivo, sicolgico y sentimental que se obligan a una comunin de vida, de modo que se apoyen los unos a los otros

Autor: Leonardo B. Prez Gallardo | internet@granma.cu

Sobre la base de la proteccin de la dignidad humana, el Derecho de las familias que hoy se construye desde el Proyecto de Cdigo al alcance de todos y todas se sustenta en un nuevo orden constitucional, que vuelca la mirada en las familias como unin de personas vinculadas por un lazo afectivo, sicolgico  y sentimental que se obligan a una comunin de vida, de modo que se apoyen los unos a los otros. As, el afecto gana y se afianza como valor jurdico, toda vez que, sobre l, el Derecho pasa a centrar la atencin en reas antes intocadas.  El Derecho de las familias que construimos ha de estar basado ms en la afectividad que en la estricta legalidad, sita as el afecto a la par de la sangre. La mirada a las familias ha de ser adems en plural, con sentido inclusivo, y ese plural tiene y se recalca, un valor simblico en el lenguaje del legislador, tomado del empleado por nuestros constituyentes. Se han requerido miradas no solo desde el Derecho sino tambin desde ciencias afines como la Psicologa, la Sociologa, la Demografa, las Estadsticas, pero no con una visin compasiva o meramente tolerante de los nuevos modelos familiares, sino con una vocacin de ecumenismo que el plural constitucional enaltece. En esta visin inclusiva, cada vez ms pluralista, deben prevalecer el amor, los afectos, las emociones, la solidaridad, la responsabilidad y el sentido de convivencia, ms all de estereotipos sexistas, de presupuestos ideolgicos, de requerimientos normativos.

El Proyecto de Cdigo es una de las normas de mayor trascendencia para la vida social de la nacin. Es su visin rupturista, al romper los paradigmas tradicionales en los que se ha sustentado el Derecho familiar, extiende su manto protector a todas las personas, al multiplicar los afectos y sumar los derechos. Se trata de una norma que responde a los principios y dictados de la Constitucin cubana de 2019 y, al igual que esta, es inclusivo, pluralista, eudemonista, en tanto afianza el sentido y bsqueda de realizacin de la persona, de su felicidad, a partir del reconocimiento de la dignidad como valor supremo y fundamento del resto de los derechos constitucionales reconocidos en ella (artculo 40), y entre ellos el del libre desarrollo de la personalidad, con lo cual se busca tambin la autorrealizacin de cada persona, su propio proyecto de vida (artculo 47). Ese libre desarrollo de la personalidad reconocido en la Constitucin lleva implcito, entre otras dimensiones, el derecho que tiene toda persona a fundar una nueva familia (artculo 81), adoptando para ello el modelo que considere a bien segn ese proyecto de vida que cada persona autodisea conforme con sus pretensiones, aspiraciones y anhelos.

La norma en discusin como en su da la Constitucin sienta las bases de un Derecho familiar ms democrtico, a la vez que solidario y responsable. Se trata de buscar el equilibrio entre los componentes pblico y privado del Derecho familiar. Se da cabida con l a la autonoma en el mbito del Derecho familiar, potenciando el poder de decisin de las personas en las relaciones jurdico-familiares, por ejemplo: casarse o no casarse; constituir  o no una unin de hecho, ya sea  hetero u homoafectiva; determinar el rgimen econmico del matrimonio o el de la unin de hecho; delegar o no, ante situaciones excepcionales y en los lmites de la ley, el ejercicio de la responsabilidad parental, a favor de terceros; determinar de comn acuerdo el orden de los apellidos de los hijos e hijas, el nmero de estos y el momento en que se desea tenerlos; prever herramientas de autoproteccin de la personas ante situaciones de discapacidad sobrevinientes. En fin, potenciar la autonoma y, a la vez, fortalecer la responsabilidad en las relaciones familiares.

Se busca un Cdigo familiar que abra puertas y tienda puentes. Los puentes de la vida que son de ida y vuelta. No es una norma rgida, el plural tiene un sentido simblico y enftico. No olvidemos que el lenguaje es un instrumento mediante el cual se configura la cultura jurdica. Las dinmicas sociales han dado un impulso a las concepciones que desde el Derecho tradicionalmente se han tenido de la familia a partir de un enfoque de pluralismo que permite ensanchar su concepto tradicional, todava anclado a la familia nuclear, o sea,  el concepto de familia no puede ser entendido de manera aislada, sino en concordancia con el principio de pluralismo, porque en una sociedad plural, no puede existir un concepto nico y excluyente de familia, identificando a esta ltima nicamente con aquella surgida del vnculo matrimonial. Por ello, las familias, y no la familia, han de entenderse con la vocacin de pluralidad que sus distintas construcciones ofrecen, cada una con sus particularidades, con su entramado de relaciones, con sujetos definidos que merecen la visibilidad que hoy la Constitucin cubana primero, y el Proyecto de Cdigo de las familias despus, pretenden darle con el uso del plural.

En fin, pasar del singular al plural, de la familia a las familias no es un simple agregado de una letra, la s, al final de la palabra; implica una revolucin jurdica en el plano constitucional y legal, el ir avanzando en el reconocimiento de derechos a las personas para que estas se puedan desarrollar en diferentes formas de organizacin familiar, a partir de la igualdad y no discriminacin, de la autonoma y la libertad desde el pedestal en que la Constitucin de la Repblica sita la dignidad como valor supremo de todos los derechos constitucionales y legales. A fin de cuentas, las personas pasan en este trnsito que la vida supone, pero las familias las familias son para siempre.

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