El presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en su alocución en la Cumbre Virtual “Unidos contra la COVID-19”, declaró que Cuba no abandonará su vocación solidaria, aunque el gobierno de los Estados Unidos , por razones políticas, continúe atacando y obstaculice la cooperación internacional que nuestro país brinda, poniendo en riesgo el acceso de decenas de millones de personas a los servicios de salud.
Al comenzar su intervención agradeció al mandatario de Azerbaiyán la convocatoria a la reunión para intercambiar sobre los esfuerzos urgentes y necesarios que permitan enfrentar a la COVID-19.
Felicitó a Uganda, que asumirá la presidencia del Movimiento a partir del año 2022, y le aseguró el apoyo de Cuba, además de desearle éxitos en su gestión.
“Debemos enfrentar el egoísmo y estar conscientes de que la ayuda proveniente del norte industrializado será escasa, por eso debemos complementarnos, compartir lo que tenemos, apoyarnos mutuamente y aprender de experiencias exitosas”.
El jefe de Estado cubano denunció ante el Mnoal el ataque terrorista con fusil de asalto, y los más de 30 impactos de bala sufridos por la Embajada cubana en Washington el 30 de abril último, y reclamó al gobierno de Estados Unidos (EE.UU.) una investigación exhaustiva y rápida, sanciones severas, y las garantías de las misiones diplomáticas en su territorio, como está establecido en la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas, de 1961.
Díaz-Canel dijo que el MNOAL ha demostrado su pertinencia en la actual situación, “así lo corroboran los comunicados adoptados en apoyo a la OMS, y sobre la COVID-19, en los que se promueven la unidad global, la solidaridad y la cooperación internacional; llaman a apartar las diferencias políticas y a eliminar las medidas coercitivas unilaterales que violan el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, y limitan la capacidad de los Estados para enfrentar eficazmente la pandemia”.
Valoró que la COVID-19 ha demostrado ser un reto global, que no distingue fronteras, ideologías o niveles de desarrollo. “De ahí que la respuesta también debe ser global y mancomunada, superando las diferencias políticas”, exhortó.
El Presidente cubano afirmó que no es posible predecir con exactitud la dimensión de sus consecuencias.
“La alta cifra de infectados y las cuantiosas pérdidas humanas, muestran su devastador impacto en un mundo cada vez más interconectado que, sin embargo, no ha sido capaz de enaltecer esta interconexión de manera solidaria y hoy paga el precio de su incapacidad para corregir los graves desequilibrios sociales”, mencionó.
“Digámoslo con honestidad: si hubiéramos globalizado la solidaridad como se globalizó el mercado, la historia sería otra”, apuntó.
En otro momento, el dignatario valoró que faltan solidaridad y cooperación, valores que no pueden ser sustituidos por la búsqueda de las ganancias, “motivación exclusiva de quienes rindieron culto al mercado y se olvidan del valor de la vida humana”, sentenció.
Argumentó que cuando se repasan los hechos que han puesto en vilo a la humanidad en los últimos cuatro meses, es indispensable mencionar los costosos errores de las políticas neoliberales que llevaron a la reducción de la gestión y capacidades de los estados a excesivas privatizaciones y al olvido de las mayorías.
“Esta pandemia ha demostrado la fragilidad de un mundo fracturado y excluyente; ni los más afortunados y poderosos podrían sobrevivir en ausencia de los que con su trabajo crean y sostienen las riquezas”, aseveró.
Díaz-Canel dijo que las múltiples crisis que está generando la COVID-19, avizoran demoledores y perdurables efectos para la economía y todas las esferas de la sociedad.
“La pandemia agudiza los acuciantes problemas de un planeta plagado de profundas desigualdades, en el que 600 millones de personas viven en extrema pobreza, y donde casi la mitad de la población no tiene acceso a servicios básicos de salud, en cuya gestión se impone el mercado por encima del noble propósito de salvar vidas”, denunció el Presidente cubano.
Díaz-Canel dijo que las múltiples crisis que está generando la COVID-19, avizoran demoledores y perdurables efectos para la economía y todas las esferas de la sociedad.
Como parte de su alocución virtual ante jefes de Estado y de Gobierno pertenecientes al Mnoal, así como de otros representantes de organizaciones internacionales, el dignatario de la nación antillana ejemplificó que el gasto militar global supera los 1,9 millones de millones de dólares, de los cuales más del 38% (372 mil millones), corresponden en el año 2020 a los Estados Unidos.
Hizo alusión al pensamiento del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz: “En vez de invertir tanto en el desarrollo de armas cada vez más sosfisticadas los que tienen los recursos para ello debieran promover las investigaciones médicas y poner al servicio de la humanidad los frutos de la ciencia, creando instrumentos de salud y de vida y no de muerte”.
“Aboguemos, junto al Secretario General de las Naciones Unidas, por el fin de las guerras, incluidas las no convencionales, para salvaguardar el derecho a la paz”, llamó Díaz-Canel.
Tomado de RHC








