Cinco décadas de su partida física no bastan para olvidar a quien llevamos en nuestros corazones y a la hora de hacer, él quien nos enseñó a ser justos, eficientes y sobre todo revolucionario.
Del Che nos quedan sus recuerdos, su ideario, su valentía y deseos de ver a una América libre, por eso se fue a Bolivia y cayó allí defendiendo lo mejor del ser humano su libertad.
Pero la Agencia Central de Inteligencia, CIA, de Estados Unidos, se equivocó al mandar a matar a un hombre, a un líder que caló hondo en nuestros sentimientos, nunca años, ni siglos harán olvidar al Che, a la historia que nos trajo el presente y nos une para forjar el futuro.
Rachel Junco nos regala esta reseña del Guerrillero Heroico







