La historia acabará hablando de esta ola de frío y las temperaturas lo avalarán con cifras récord que ponen los pelos como escarpias (nunca mejor dicho). Si echamos un vistazo a cómo están amaneciendo las principales ciudades del norte de EEUU, parece más bien el escenario de una película de ciencia ficción sobre desastres naturales.
Y este, en cierta forma lo es, ya que el vórtice polar no ha retenido el frío aire del Ártico y lo ha dejado escapar hasta ciudades como Chicago que ya está sufriendo sus consecuencias con temperaturas récord rozando los 30 grados bajo cero y sensaciones térmicas que llegan a -50ºC. De hecho, los expertos aseguran que lo peor está por venir y puede afectar incluso a más gente.
Let it go, Let it go… Frozen haciendo de las suyas.
La tercera ciudad más grande de EEUU, Chicago, está viviendo su infierno helado particular. Nos tiene acostumbrados a estas imágenes, pero lo de este año está siendo brutal.
Más de 1.500 vuelos han sido cancelados y los servicios de trenes están siendo limitados. A pesar de que las temperaturas son bajas, el frío que llega desde el Lago Michican empeora la sensación térmica.
Buscando un rayo de sol
Por el momento, 8 personas han muerto por estas bajas temperaturas, por lo que los negocios están cerrándose, las clases se han suspendido y se está pidiendo a la gente que se quede en casa.
Quienes salen a la calle corren peligro de congelación de partes expuestas en tan solo 5 minutos.
No, en la playa no hace calor
Estas bajas temperaturas están afectando a 250 millones de estadounidenses, de los cuales 90 millones llegarán a experimentar durante días 17 grados bajo cero. Incluso las zonas de playa, junto al Lago Michigan, amanecen completamente congeladas.
Chicago, una ciudad congelada… y nevada
Y no solo hay que temer al frío que congela los canales de Chicago y deja las zonas financieras completamente vacías, la nieve también está dando problemas. Hay zonas en las que se han llegado a acumular hasta 60 cm.
Canales como pistas de hielo
Poco les falta a los ciudadanos de Chicago y sus turistas para no tener que usar los barcos que surcan a través del río que cruza la ciudad. Quizá incluso pronto alguien quiera usar sus esquís o sus patines de hielo para darse una vuelta sobre sus aguas (lo que sería toda una temeridad).
De hecho, cualquier persona que sea vista cometiendo una estupidez a la intemperie será detenida.
Vías de tren incenciadas
Esto es algo que nos ha resultado muy curioso estos últimos días, pero se trata de un protocolo que se lleva siempre a cabo cuando bajan las temperaturas de forma tan drástica.
La congelación del metal puede afectar a las intersecciones que permiten a los trenes cambiar de vía. Si este se contrae, no encajaría bien e impediría la circulación. Para prender las vías, se sirven de un sistema de gas preinstalado en sitios estratégicos que se acciona en situaciones de emergencia como esta.