
En un paraje cercano a la presa Revolución y colindante al poblado La Demajagua en la Isla de la Juventud, llama la atención un área sembrada de Calabaza, donde anteriormente abundaba marabú pesado.
A partir de la disposición de elevar los aportes de alimentos a los pineros, Yairo Hernández Tamayo, junto a otro productor, decidió transformar esa zona y aprovecharla para la siembra de hortalizas y viandas. En el caso de las cinco hectáreas de calabaza, a punto de cosechar en la que incursionan por primera vez, dijo que hay algunas que pesan hasta 30 libras.
Expresó que prevé hacer un despunte, es decir, una primera cosecha dentro de una semana y que la atención cultural fue idónea, por lo que los rendimientos serán los previstos y con ello satisfacer las demandas de este producto muy gustado por los pineros.
Anteriormente este campesino, perteneciente a la Cooperativa de Crédito y Servicios Jesús Menéndez, se dedicaba solo a la entrega de leche fresca y carne vacuna, pero por necesidad de ampliar sus ofertas, un día decidió diversificar sus aportes.

Dijo que garantizar la comida para el ganado se torna complejo, no obstante, se esmera para cumplir los contratos con la empresa Ganadera, consciente de que la leche va dirigida a la alimentación de niños, ancianas y personas con dietas médicas.
Yairo Hernández Tamayo es muy estable en sus recorridos entre las plantaciones de calabaza llenas de vigor, fruto de la pasión y entrega por ampliar ofertas del campo a los pobladores de esta ínsula, sin renunciar a la atención a la masa ganadera y a otros cultivos que van a los mercados estatales para la venta a los pineros.







