
Los trabajadores de la fábrica de tabaco del Municipio Especial reportan hasta la fecha la elaboración de un millón 300 mil torcidos para cubrir la demanda local, lo que permite suprimir la transportación hacia esta ínsula de ese renglón.
El colectivo, integrado mayoritariamente por mujeres, asume con disciplina y consagración la producción, para llegar de manera temprana al compromiso anual ascendente a cerca de un millón y medio de unidades. Para alcanzar tal propósito, los torcedores están empeñados en asegurar no menos de 5 mil tabacos cada día, sin descuidar la calidad.
Entre las motivaciones de los tabacaleros de la Isla de la Juventud está la celebran del aniversario 15 de la creación de la única fábrica de ese tipo con que cuenta el ultramarino territorio y con la que además, se completó el ciclo productivo de esa rama surgida a finales de la última década de la pasada centuria.

Aunque el cultivo del tabaco se conocía por los pocos residentes de esta ínsula en siglos pasados, no fue hasta el triunfo revolucionario que comenzó a fomentarse de manera progresiva la obtención de capas con calidad exportable, objetivo económico del que hoy la Isla de la Juventud constituye unas de las plazas.
Este cultivo contribuye también a garantizar empleo a cientos de pineros, particularmente de zonas apartadas de la ciudad principal: Nueva Gerona.







