La gala para dar a conocer los nominados a la Feria Internacional Cubadisco 2018 se realizó el recién concluido fin de semana, en los predios del Hotel Habana Libre, de nuestra capital.
La velada, aunque conto con los medios necesarios para su ejecución, no mostró sus mejores opciones en tiempos en que es necesario brillar en cuanto a espectáculo público se refiere.
La recepción inició una hora más tarde de lo pactado, resultando larga, cansona, falta de agilidad y algo aburrida; en la que las estrellas: los músicos cubanos, quedaron relegados a un segundo plano, ante el protagonismo visual de los conductores, a lo que se sumó la pésima iluminación.
Por otra parte, al comienzo de la gala se entregaron varios lauros de honor a creadores del patio, entre ellos: Liuba María Hevia, Amaury Pérez, y Omara Portuondo; pero en mi criterio, esa entrega tan importante para este evento debió realizarse en la noche de premiación del Cubadisco (29 de septiembre) o en otro momento especialmente concebido para la ocasión.
Finalmente, hay que señalar las lamentables ausencias al acto oficial de entrega de algunos creadores nominados; justificadas o no, pero que restaron calidad y brillo a un suceso tan importante para la cultura cubana. Al menos se debió informar allí en cada caso.
Cierto es que en los tiempos que corren la problemática económica hace mella en estas expresiones artísticas, pero con ingenio y creatividad se pueden lograr mejores espectáculos, como lo merece este suceso anual de la música cubana, también los congratulados, demás participantes y el pueblo cubano.
Tomado de RCH








