La festividad tendrá como principal atracción al concierto de la Orquesta Juvenil Italiana en el Teatro Romano de Fiesole, junto con la violinista Anna Tifu, bajo la dirección del maestro Ezio Bosso, designado como ‘testigo excepcional’ del festival este año.
Necesitamos volver a vivir el arte, la música y la cultura en los suburbios, que sean un estímulo para la integración y el crecimiento humano’, destacó el flamante ministro de Patrimonio, Actividades Culturales y Turismo, Alberto Bonisoli, al referirse al evento.
Las plazas, instituciones, museos y centros culturales estarán involucrados de manera capilar ‘para transmitir ese mensaje de participación que solo la música puede dar’, añadió.
‘Un día único para hacer música en cualquier lugar y en todos los sentidos’, una oda a la alegría que inunde el país con notas y colores, dijo por su parte el director y coordinador nacional del festival, Paolo Masini.
Por su parte, el bajista, compositor y director de orquesta italiano Ezio Bosso, señaló que la música debe estar en todas partes porque ella ‘nos enseña a escucharnos unos a otros’ y a ‘comprendernos sin prejuicios’.
El Festival de la Música se realiza cada 21 de junio, noche del solsticio de verano, en varios países del Viejo Continente desde 1985, Año Europeo de la Música, pero paulatinamente se fue extendiendo y alcanza ya a un centenar de naciones del mundo.
Esta festividad nació en Francia en 1982 y su artífice fue el entonces ministro de Cultura Jack Lang, quien estipuló que la ‘Fête de la Musique’ sería gratuita, abierta a todo tipo de música ‘sin jerarquía de géneros y de prácticas’ y para todos los franceses.








